El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana continúa dando a conocer las líneas básicas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que ha sido aprobado por la Comisión Europea el pasado mes de junio, dando luz verde a la puesta en marcha de un ambicioso documento en el que se incluyen medidas e inversiones hasta 2.026.

Esperado por los diferentes sectores implicados, el plan traza la hoja de ruta para la modernización de la economía española, la recuperación del crecimiento económico y la creación de empleo tras la pandemia, con el objetivo de afrontar y estar preparados para los retos del futuro más próximo.

Para el transporte y la logística, el documento incluye retos y objetivos que afectan directamente al sector y que se recogen en dos de las líneas de actuación de las cuatro que se proponen como ejes fundamentales del plan, la transición ecológica y la transformación digital.

Según el propio Ministerio, el contexto actual hace necesario un impulso claro para el transporte como clave en la cohesión económica, social y territorial del país, sobre todo tras una pandemia que ha generado efectos directos sobre la demanda y su evolución.

Movilidad sostenible

Uno de los ejes que afectan directamente al sector del transporte y que está relacionado directamente con la transición ecológica del mismo, es el Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos que incluye el documento.

En este apartado, el objetivo fundamental es impulsar la descarbonización de la movilidad urbana, la mejora de la calidad del aire y de la calidad de vida en las ciudades, aprovechando las oportunidades económicas, sociales e industriales asociadas a esta transformación.

Para lograr estos objetivos el documento contemple un plan de choque con medidas dirigidas al propio tejido de la ciudad y a sus infraestructuras, la potenciación y optimización del transporte urbano y metropolitano, el impulso a la electrificación de la movilidad y la mejora de la calidad del aire a través, por ejemplo, del apoyo a la renovación del parque de vehículos ligeros o la adopción del vehículo eléctrico.

Está previsto que, con estas medidas, se produzcan beneficios de calado para la sociedad, la economía y el medio ambiente, incluyendo la reducción del uso de energías fósiles y el incremento de fuentes renovables, la reducción de la polución del aire, agua y suelo, la reducción de los niveles de ruido, además de un importante efecto tractor sobre la actividad económica y la industria y el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

Transformación digital

 

También en el apartado de Movilidad sostenible, segura y conectada que contempla el Plan en lo que respecta a las infraestructuras y a los ecosistemas denominados resilientes, aquellos con capacidad para mantener funciones y procesos clave ante tensiones y/o presiones, al resistirse y luego conseguir adaptarse al cambio, el esperado documento contempla retos y objetivos relacionados también con la movilidad y el transporte, en este caso, de cara a la transformación digital del sector.

Según de el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, las infraestructuras de transporte son elementos esenciales para el desarrollo de los territorios y la cohesión social y territorial, así como para el incremento de la productividad, la mejora de la competitividad y la capacidad de exportación de la economía, por lo que resulta fundamental que sean fiables, sostenibles, resilientes y de calidad.

De ahí que el documento incluya, de manera clara, medidas e inversiones destinadas a modernizar, digitalizar y mejorar la seguridad y sostenibilidad de las infraestructuras clave de transporte interurbano e intermodales en todo el territorio nacional, con especial atención al transporte ferroviario.

También, objetivos de cara a hacer frente a las nuevas demandas y retos que plantean las infraestructuras de transporte y entre los que destacan el desarrollo de los corredores europeos, una red nacional de transporte más interoperable de acuerdo con los estándares europeos o mejorar la logística y la intermodalidad mediante el desarrollo y/o modernización de terminales logísticas, puertos y accesos a los mismos.

Asimismo, directamente relacionados con el sector de la logística y el transporte, nos encontramos también con grandes retos como la digitalización y sostenibilidad del transporte, mediante un ambicioso programa de apoyo al transporte basado en la digitalización, la introducción de nuevas tecnologías en el sector y el impulso de su sostenibilidad.

 

Con una inversión superior a los 13.000 millones de euros para la Movilidad sostenible, segura y conectada, este ambicioso Plan se espera de manera urgente en los principales sectores económicos del país tras la crisis sanitaria en la que aún estamos inmersos.

Desde el punto de vista de la movilidad y el transporte, la crisis sanitaria provocada por la pandemia en la que estamos inmersos ha supuesto, al igual que en la práctica totalidad de los ámbitos que afectan a un país, una situación sin precedentes.

La limitación de la libre circulación de las personas, el cierre de fronteras, la restricción de movimientos y actividades, el miedo al contagio, el cambio de costumbres y adquisición de nuevas costumbres y normas… han condicionado nuestro día a día, afectando a su vez, al normal funcionamiento de las empresas, organizaciones y gobiernos, que han tenido que adaptarse a la nueva situación con nuevas pautas y decisiones.

Actualmente, la pandemia y sus consecuentes restricciones siguen presentes y, por tanto, la movilidad sigue anclada en niveles inferiores a los de años anteriores a su inicio. Una situación que hace necesaria la investigación y el análisis de las posibles consecuencias de esta crisis, al objeto de poder predecir y anticiparnos a las mismas para afrontar con éxito sus efectos de cara a los años venideros.

En este sentido, el Observatorio del Transporte y la Logística en España ha elaborado un informe en el que destaca la importancia de profundizar en cómo la experiencia vivida en la crisis sociosanitaria generada por la pandemia influirá en la movilidad y el transporte del mañana.

El incremento del teletrabajo, el desarrollo y la prestación de servicios de forma online, la educación no presencial, la importancia de la seguridad sanitaria en general, y en particular en el transporte y la movilidad o el protagonismo de la digitalización y las nuevas tecnologías han tenido y tendrán su incidencia en el futuro más inmediato de los sectores afectados o directamente relacionados por los cambios que se han producido en la movilidad y el transporte pero, además, podemos añadir otros aspectos que serán clave, sobre todo, para la empresas dedicadas a la logística.

Transporte y seguridad sanitaria

El estudio del Observatorio destaca una de las cuestiones con más ámbitos de aplicación y con más incidencia desde que comenzara la pandemia, que ha puesto de manifiesto la importancia de la seguridad sanitaria en general, y en particular en el transporte y la movilidad.

Así, “la seguridad sanitaria ha adquirido identidad propia junto con las vertientes de seguridad habitualmente consideradas en el transporte, como son la seguridad física, la seguridad operacional, y la ciberseguridad” suponiendo, en consecuencia, avances en materia de desinfección, limpieza y provisión de equipos individuales de protección a los trabajadores del sector del transporte. Todas ellas medidas que, en base a la experiencia vivida y el análisis de la misma, previsiblemente, podrían perdurar en el tiempo.

Además, debido a la importancia adquirida por la seguridad sanitaria en todos los ámbitos, en un corto espacio de tiempo hemos podido comprobar cómo se han puesto en marcha certificaciones de protocolos y medidas para garantizar la seguridad de los empleados y de los usuarios del sistema de transporte, que creemos han llegado para quedarse.

El impacto del comercio electrónico

 

La crisis sanitaria generada por la pandemia actual ha acelerado los cambios en el consumo que ya habían comenzado a producirse en los últimos años.

Según el informe Global Consumer Insights Survey 2020, elaborado por la consultora PwC, el 50% de los consumidores globales -el 54% de los españoles- aseguran haber disminuido las compras en establecimientos físicos desde el inicio de esta crisis sanitaria. Se da un incremento del uso del móvil y del ordenador como canales de compra y una mayor preocupación por la salud; aumentando los gastos en alimentación, entretenimiento y aparatos electrónicos y cayendo el consumo de ropa, calzado y restauración.

Este cambio en el patrón de comportamiento de los consumidores influye de manera directa en la movilidad y el transporte, ya que el incremento del comercio electrónico impacta claramente en la distribución urbana de mercancías.

Cada vez se realiza un mayor consumo por estos medios electrónicos y además se demandan tiempos de entrega más reducidos. Por tanto, ante el fuerte incremento de este campo como consecuencia de la pandemia se abren nuevos retos y oportunidades, como el desarrollo de nuevos sistemas de entrega y recogida de paquetería en buzones inteligentes en lugares públicos o en las zonas comunes de urbanizaciones residenciales o en vehículos particulares a través de una app que permita la apertura del coche al repartidor.

Asimismo, pueden desarrollarse microhubs o centros de microdistribución logísticos en los barrios de las ciudades, como pequeñas unidades de distribución logística descentralizadas que además permiten la distribución a los clientes finales en vehículos de bajas emisiones, o incluso en bicicleta o a pie, según recoge el análisis del Observatorio del Transporte y la Logística en España.

Reconfiguración de centros de producción

Además, tenemos que hablar también de la reconfiguración de centros de producción de las empresas a la que nos ha obligado la situación actual y sus consecuencias directas en las cadenas logísticas, aspecto que deberá tenerse en cuenta sobre todo de cara al futuro más inmediato.

En este sentido, la posición geográfica de España puede ser un factor a tener en cuenta ya que, si bien es un país periférico en el ámbito europeo, puede ser la puerta de entrada de multitud de productos procedentes de diversas partes del mundo al continente.

Por tanto, según el análisis del Observatorio, dado que, salvo casos puntuales, se cuenta con capacidad suficiente en las infraestructuras nodales destinadas a la manipulación de mercancías, es probable que los esfuerzos tengan que orientarse hacia la mejora de las conexiones entre los distintos modos de transporte.

La cuestión más importante en la distribución en frío es el mantenimiento de la cadena y condiciones de baja temperatura durante todo el proceso logístico desde la recepción del pedido y hasta la entrega del producto.

Es esencial mantener constante la temperatura y al mismo tiempo hacer un seguimiento del estado de los productos, sobre todo los más sensibles a los cambios de temperatura.

Esta “obsesión” no es fortuita, se debe tanto al mantenimiento idóneo de las condiciones y características de los propios alimentos como al incremento de su vida útil y posibilidades de entrega y disfrute cara a los consumidores.

Pues bien, el incremento exponencial del comercio electrónico en estos últimos tiempos se ha convertido en una prueba sin precedentes tanto para los productores y fabricantes como para los retailers de alimentos.

La demanda ha crecido en muchos casos, no ha caído, pero el verdadero reto ha sido, y seguirá siendo en tanto en cuanto determinados hábitos de compra y consumo han legado ara quedarse, la distribución, el dominio de la logística y la eficiencia en el proceso y la capilaridad de reparto: el margen de beneficios del canal online de alimentos y bebidas es justo, generalmente oscila entre el 2 y el 4%, y si restamos los productos perecederos que se quedan por el camino y los costes de última milla, puede convertirse más en un quebradero de cabeza que en una oportunidad.

¿Cómo se le puede hacer frente a esta realidad desde la distribución en frío de alimentos?

 

El correcto almacenamiento, la mejora de las condiciones logísticas y de mantenimiento en ese almacén, además de la implementación de herramientas y software que mejoren la trazabilidad de los productos productos alimenticios, serán las claves para aumentar la competitividad de este sector: cerca del 40% de los alimentos listos para consumir se pierden en algún momento del proceso logístico del proceso de compra.

Tanto si son instalaciones brownfield como greenfield, se requiere hoy en día que esa implementación equilibre la eficiencia energética y productividad ya que con varias áreas donde la temperatura incide de diferente manera, la adaptación de cada metro cúbico impacta en mejorar los márgenes de beneficio del sector.

La automatización y el picking, ya tratado en este Blog, son los otros retos que podrán mejorar bastante los intervalos de beneficio que a las empresas de producción y distribución de alimentos les rente el comercio electrónico y reparto a domicilio: la manipulación incorrecta de los productos hace perder bastante margen a esta actividad y para es la automatización una pieza clave para sortear este desafío.

Es en ese punto donde entran empresas altamente cualificadas y especializadas en el reparto de productos alimenticios en frío, como Frostpoint, con ruteros capilarizados, gestión de tiempos monitorizada de principio a fin, flota propia adaptada y una gestión de la logística en almacén eficiente y controlada al detalle, marcan la diferencia para un mayorista de la alimentación.

 

 

 

Es el último eslabón de la cadena de suministro y su trascendencia es clave en cualquier tipo de distribución logística, sobre todo, si hablamos de productos congelados.

La capilaridad nos permite llegar a donde otros no llegan, de forma que podemos distribuir nuestros productos en lugares de difícil acceso y centros urbanos, es decir, llevarlos hasta los centros de consumo.

Esta acción capilar es fundamental en la expansión del negocio ya que nos facilita ampliar nuestro alcance territorial sin limitarnos a una zona y a un segmento de clientes determinados.

En este sentido, la capacidad de capilaridad de una empresa como Frostpoint, con distribución de productos congelados a cualquier punto de recogida y entrega, es un factor diferencial que deriva en rapidez, flexibilidad y eficiencia, conceptos fundamentales para poder garantizar los tiempos y el mantenimiento de la cadena de frío.

Factores que afectan a la distribución capilar

El primer factor a tener en cuenta en un servicio de distribución capilar es la adecuación de la flota. En el caso de la logística destinada al transporte de congelados, los vehículos no sólo son transformados para garantizar el servicio y las condiciones de frío que marca la normativa europea e internacional para el sector sino que, además, hay que tener en cuenta las limitaciones de zonas determinadas a las que queremos llegar.

De ahí la necesidad de utilizar vehículos adaptados a las características de la distribución urbana, pequeñas furgonetas de reparto domiciliario, vehículos mono o multitemperatura, con o sin trampilla…

También cuando hablamos de capilaridad entra en juego la flexibilidad, convirtiéndose aquí en una pieza importante la capacidad de ofrecer soluciones que se adapten a cada cliente.

Para ello, las empresas de distribución apuestan por sistemas de geolocalización y otras herramientas que permitan el seguimiento online por parte del cliente. En el caso de Frostpoint, disponemos de un sistema de localización de vehículos “MOVILDATA”. Este sistema nos permite la localización de nuestros vehículos en tiempo real a través de GPS, garantizando cumplir con el servicio de entrega para nuestros clientes de forma satisfactoria.

Por otro lado, será fundamental la planificación de las rutas de reparto ya que, a las limitaciones existentes en determinadas zonas, hay que añadir factores como restricciones de tráfico, obras u otras circunstancias puntuales de cada núcleo de población, que sin una planificación correcta, harían imposible una distribución capilar en tiempo y forma.

Implantar la tecnología OVERLAY, como es el caso de Frostpoint, garantiza un autocontrol eficaz de todos nuestros puntos críticos, más allá de los demandados por los sellos de calidad.

Ventajas de la capilaridad en la logística

Además de las ventajas que la capilaridad nos ofrece de cara a mejorar el servicio al cliente, podemos destacar otras que afectan directamente a la actividad de las empresas de distribución:

·         Entrega con menor tiempo de tránsito: Fundamental para dar respuesta al desarrollo del comercio electrónico y las nuevas exigencias de los consumidores.

·         Mayor alcance y crecimiento: La distribución capilar es un factor diferencial que nos permite ampliar nuestro servicio, visibilidad, alcance y expansión como empresa.

·         Ahorro de costes en toda la cadena logística: El objetivo es conseguir un transporte de mercancías más eficiente, que permita mantener o incluso mejorar el nivel de servicio ofrecido al cliente, a la vez que se realiza un menor consumo de recursos (en términos de combustible, mano de obra, espacio, etc.). Esta búsqueda de ahorros repercute indirectamente y de forma beneficiosa, además, en el medioambiente.

Capilaridad y sostenibilidad

La logística sostenible es una tendencia en alza que hay que tener en cuenta, tanto desde el punto de vista normativo, con leyes enfocadas a la industria sostenible, como desde la perspectiva de la demanda, ya que son cada vez más los consumidores o clientes que exigen a las empresas una mayor transparencia en el cuidado del medio ambiente.

Para ello, la optimización de recorridos en la distribución capilar es fundamental para conseguir enfocar nuestras empresas hacia una logística sostenible en la que, además de reducir emisiones, tal y como hemos mencionado, también disminuyan los costes.

Si mediante el uso de las nuevas tecnologías somos capaces de disminuir el número de kilómetros recorridos para realizar un determinado conjunto de entregas o aprovechar al máximo la capacidad de carga de un vehículo estaremos contribuyendo a reducir nuestro consumo de recursos y, al mismo tiempo, a hacer más sostenibles nuestros métodos de distribución.

 

 

 

Es una de las tareas más importantes de la operativa de todo almacén, la preparación de pedidos o picking ya que supone casi un 65% de los costes operativos. Desplazamientos, empaquetado, manipulación, preparación, paletizado, consolidación… es decir, la base decualquier tipo de logística de distribución y de vital importancia en el sector de los congelados.
De ahí que el picking sea uno de los conceptos de mayor actualidad en el ámbito de la gestión de proyectos logísticos en lo que respecta a la transformación digital en la que está inmersa el sector, debido al auge del ecommercey a la importancia que ha adquirido la logística en la nueva estrategia a seguir.
Por eso es esencial no sólo conocer qué es y qué entraña este eslabón de la cadena de suministros, sino también cómo optimizar el proceso para obtener mejores resultados y ofrecer un servicio con un sistema eficaz desde sus entrañas.
El picking hace referencia al método utilizado en la preparación de pedidos de forma que, utilizando el menor número de pasos, se consiga agilizar todo el proceso. Básicamente, esta fórmula incluye la recepción del pedido realizado por el cliente en el nivel de almacén, la elección y recogida de los elementos necesarios para completarlo, el embalaje de losmismos y la programación del envío.
Con el objetivo de conseguir que este proceso sea lo más eficiente posible, con el picking sebusca facilitar la identificación y localización de los artículos dentro del almacén, permitiendo agilizar el trabajo del personal encargado de la preparación de los pedidos. Una estrategia para la que ya existen numerosas tecnologías encaminadas a mejorar la eficiencia del proceso.
Automatización del picking
En esta fase de preparación de pedidos la falta de errores es de vital importancia. Así mismo, la gran demanda existente en la actualidad dificulta aún más si cabe un proceso del que depende el posterior servicio de distribución de mercancías y, por tanto, el servicio y la atención al cliente.
Entre las soluciones que podemos encontrar ya para mejorar nuestro pickingestarían:
 Pick to light:El sistema de guiado en el almacén se lleva a cabo instalando displays con botones en el frontal de las estanterías para indicar la posición en la que se encuentra el artículo y la cantidad exacta necesaria.
 Putto light: En este caso, se guía al personal a través de los displays para depositar la referencia o artículo ya extraído en el picking.
 Pick byvoice: Las luces y displays son sustituidos por voz.
Estas son sólo algunas de las soluciones tecnológicas implantadas para optimizar y automatizar este proceso. Sin embargo, la transformación digital a implantar en esta estrategia va aún más allá.

Picking visual con Realidad Aumentada

El informe de “Tendencias tecnológicas post COVID-19 en el sector logístico”, presentado recientemente por la Organización Empresarial de Logística y Transporte (UNO)para ayudar a las empresas a identificar los retos del sector y las tecnologías y operativas clave para afrontarlos destaca siete tecnologías quick-win, es decir, aquellas de rápida amortización.
Según el documento, se trata de tecnologías que, con una inversión razonable, tendrían un impacto inmediato en la operativa del día a día y permitirían, además, un retorno más rápido de la inversión.
Además del Big data analytics, el RPA (Robot ProcessAutomation), el iBPMS (Intelligent Business Process Management Systems o los dispositivos IoT y sistemas de trazabilidad avanzada, el informe de UNO destaca una de las tendencias clave en lo que respecta al picking y su transformación digital, la Realidad Aumentada y la analítica de imagen.
La combinación de ambas tecnologías en el sector de la logística, segúnel estudio, tiene múltiples aplicaciones prácticas y, en este caso, una la mejora de la eficiencia del proceso de picking o la formación interactiva de los operarios en actividades complejas, incrementando además su seguridad.
En el caso del picking visual con Realidad Aumentada, el operario utiliza unas gafas de realidad aumentada combinado con el picking por voz descrito con anterioridad. De esta manera el sistema guía al operario a través de la voz y de un sistema de imágenes virtuales superpuestas a la realidad. Todo un reto para una nueva era digital en el sector de la logística de distribución.

¿Puede afectar a nuestra salud el que se rompa la cadena de frío? lo primero que tenemos que saber es que la cadena de frío es un sistema de conservación formado por varias etapas que son las que garantizan que un producto congelado o refrigerado no va a perder ninguna de las propiedades en el circuito de distribución, con lo que llega en las mejores condiciones al consumidor final.

Los alimentos mantienen su cadena de frío a una temperatura determinada, siendo garantía para que no haya virus o microbios que puedan dañar el producto que se está conservando. Esta es la razón por la que cuando se mete un alimento en el congelador, tenemos que tener la seguridad de que nada vaya a interrumpir este proceso.

La cadena de frío tiene cuatro fases diferenciadas:

  • Producción
  • Almacenamiento
  • Transporte
  • Venta

Cuando aumenta la temperatura del alimento congelado, el proceso de congelación pasa a revertirse.  Esto hace que el alimento se descongele total o parcialmente. Cuando ocurre esto, el alimento empieza a irse deteriorando, por lo que aparecerán bacterias y demás virus. Cuando la cadena de frío sufre una ruptura, no hay manera de revertirlo.

Además del tiempo, hay que pensar a la hora de mantener los alimentos, lo importante que es fluctuar la temperatura. El ciclo de frío es bastante importante cuando se quiere evitar que se pierdan nutrientes en los alimentos. Si queremos conseguirlo, deben mantenerse los frigoríficos a una temperatura constante en el tiempo.

cadena de frío

La cadena de frío vital para la conservación de los alimentos.

¿Puede afectar a nuestra salud el que se rompa la cadena de frío? lo primero que tenemos que saber es que la cadena de frío es un sistema de conservación formado por varias etapas que son las que garantizan que un producto congelado o refrigerado no va a perder ninguna de las propiedades en el circuito de distribución, con lo que llega en las mejores condiciones al consumidor final.

Los alimentos mantienen su cadena de frío a una temperatura determinada, siendo garantía para que no haya virus o microbios que puedan dañar el producto que se está conservando. Esta es la razón por la que cuando se mete un alimento en el congelador, tenemos que tener la seguridad de que nada vaya a interrumpir este proceso.

La cadena de frío tiene cuatro fases diferenciadas:

  • Producción
  • Almacenamiento
  • Transporte
  • Venta

Cuando aumenta la temperatura del alimento congelado, el proceso de congelación pasa a revertirse.  Esto hace que el alimento se descongele total o parcialmente. Cuando ocurre esto, el alimento empieza a irse deteriorando, por lo que aparecerán bacterias y demás virus. Cuando la cadena de frío sufre una ruptura, no hay manera de revertirlo.

Además del tiempo, hay que pensar a la hora de mantener los alimentos, lo importante que es fluctuar la temperatura. El ciclo de frío es bastante importante cuando se quiere evitar que se pierdan nutrientes en los alimentos. Si queremos conseguirlo, deben mantenerse los frigoríficos a una temperatura constante en el tiempo.

Sucesos como un corte de luz o una avería pueden romper la cadena de frío de nuestros alimentos.

¿Cómo detectamos que se ha roto la cadena de frío?

Pese a que o es algo sencillo, si que hay pistas:
El estado del envase: si la caja de un producto congelado tiene golpes, está sucia o demasiado blanda, nos puede hacer desconfiar.
El tiempo de descongelación: un producto bien congelado, por debajo de los -18 ºC, es poco probable que vaya a descongelarse en 90 minutos.
La formación de escarcha: un alimento bien congelado y cuya cadena de frío no se ha roto no debe tener escarcha ni sobre el alimento ni dentro de la caja o la bolsa.

Esperamos que después de todo esto, tengas un poco más claro todo el tema de la ruptura de la cadena de frío. Teniendo atención al estado de conservación de los alimentos y a la debida refrigeración, minimizaremos los riesgos.

FUENTE: OKDIARIO

Los datos de la epidemia de coronavirus, disparados de nuevo, llevan al consumidor a reactivar la operación despensa y hacer acopio de productos básicos por miedo a un nuevo confinamiento. La situación meteorológica alimenta aún más esta psicosis.

Tambores de confinamiento: vuelve el miedo al desabastecimiento

La Covid-19 disparada, vuelta de vacaciones y además un temporal de frío y nieve en todo el país. Son ingredientes más que de sobra para que se forme una tormenta perfecta que vuelva a llevar al consumidor a acudir al supermercado a hacer acopio de alimentos y productos de primera necesidad.

No ha pasado ni un año, apenas 10 meses, desde que os contamos cómo se disparaban en España las compras de pánico: consumidores que dejaban vacíos los estantes del súper en busca de alimentos no perecederos, gel desinfectante de manos o el sorprendente caso del papel higiénico.

Lineal vacío en Mercadona el 11 de marzo de 2020

Lineal vacío en Mercadona el 11 de marzo de 2020

La imagen (insistimos, del pasado mes de marzo) corresponde al lineal de legumbres del supermercado, uno de los más ‘asediados’ por la psicosis del consumidor. El tuit que recogemos a continuación no es del mes de marzo, sino de esta misma semana. Quejas de un consumidor al encontrarse los lineales del súper vacíos Fue el pasado día 4 de enero, en vísperas de la festividad de Reyes (la proximidad de vacaciones alimenta aún más el acopio).

Expertos consultados por Food Retail nos confirman que durante estos días se han disparado en páginas especializadas las búsquedas de aceite, galletas, arroz, agua, conservas y congelados. “No tenemos constancia de un especial pico de demanda de papel higiénico”, responden al ser cuestionados sobre los paralelismos entre la situación actual con la del mes de marzo.

En cuanto a la pandemia de coronavirus, este viernes hay ocho regiones en España con una incidencia acumulada de más de 300 casos por cada 100.000 habitantes, Madrid ha vuelto a decretar nuevos cierres perimetrales en nuevas zonas y municipios de la comunidad, Castilla y León habla de restricciones hasta el próximo mes de mayo… Fuera de España, Alemania y EE.UU. han registrado el récord de fallecidos en un día, con 1.188 y más de 4.000, respectivamente. En resumen, estamos ante una nueva ola de Covid-19 que ya hace que empecemos a pensar en la posibilidad de un nuevo confinamiento duro, como el que vivimos entre marzo y mayo. De momento las autoridades niegan esta posibilidad, pero la experiencia nos aconseja no fiarnos demasiado de la palabra de nuestros responsables políticos. El consumidor lo sabe y se lanza a hacer la compra “por lo que pueda pasar”.

LA BORRASCA ‘FILOMENA’ Y EL BOOM DE LA SAL

Por si el coronavirus fuera poco, este viernes estamos comprobando de primera mano que las previsiones meteorológicas no se equivocaban al hablar de “la gran nevada” que está dejando la borrasca Filomena. Con zonas de España acostumbradas a ver la nieve en las películas, nos encontramos con dificultades de movilidad que, unidas a los cierres perimetrales, disparan la ansiedad por tener la despensa llena ante el miedo a no poder salir a la calle y, por tanto, al supermercado.

Food Retail & Shoppers ha comprobado cómo numerosos consumidores ya se han lanzado a comprar sacos de sal (aparte de la que ya están repartiendo diferentes administraciones) e incluso cómo hay ciudadanos esparciendo paquetes de sal gorda del súper en la entrada de sus viviendas y portales. Vendedores de retailers especializados nos confirman que se ha disparado la venta de este producto en los últimos días.

LLAMAMIENTO A LA CALMA: “LA MEJOR DISTRIBUCIÓN DE EUROPA”

Ante esta situación, las fuentes consultadas por este medio hacen un llamamiento a la calma: “Ya se demostró al principio de la pandemia la fortaleza de la cadena agroalimentaria, por lo que hay tranquilidad al respecto”, nos aseguran desde una de las principales patronales de supermercados de España.

Razón no les falta.  Durante el peor momento de la primera ola de la pandemia, en marzo de 2020, el índice de disponibilidad de productos se redujo tan solo en 2,8 puntos respecto a los registros de un año anterior, lo que “confirma la eficacia de la cadena de suministro alimentaria” desde el inicio del confinamiento, señala la Asociación de Fabricantes y Distribuidores Aecoc.  En este sentido, cabe recordar que España tuvo la cadena de suministro más eficaz de Europa durante la pandemia.El 82% de los consumidores afirma no haber experimentado problemas de abastecimiento, superando la media europea del 77%, según una encuesta realizada por Morning Consult para IBM.

Hace unos días la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) reivindicaba ante la Comisión Europea, el reconocimiento de la distribución alimentaria como sector estratégico esencial, al considerar que ésta es mejor manera para hacer frente con agilidad y eficacia a la crisis que atravesamos y ante futuras crisis. Felipe Medina, secretario general técnico de la asociación, defendió ante la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea que el sector de la distribución alimentaria debe ser incluido en el marco la propuesta de “soberanía estratégica” que Europa está desarrollando gracias a su capacidad de garantizar el acceso a la alimentación de todos los europeos en momentos difíciles y transmitir así una tranquilidad muy necesaria durante los momentos más delicados de las crisis.

Los datos lo avalan, intentemos ser conscientes como consumidores y evitemos un pánico innecesario.

FUENTE: FOODRETAIL

Un nuevo estudio realizado por DS Smith en Europa muestra que, aunque la pandemia de COVID-19 ha dado lugar a nuevos hábitos de consumo, los consumidores continúan apostando por los envases sostenibles.
El 85% de los encuestados afirman que quieren comprar productos que utilicen el menor packaging posible.
Casi un tercio reconoce que ha dejado de comprar determinadas marcas porque su packaging no era sostenible.  

DS Smith avisa a las marcas y a los distribuidores de que la pandemia de COVID-19 no significa que puedan descuidar sus esfuerzos de protección del medio ambiente. Esta observación tiene lugar a raíz de que un estudio europeo haya mostrado que los consumidores continúan apostando por los envases sostenibles.

Este nuevo estudio, realizado por DS Smith e Ipsos MORI (líder internacional en investigación de mercado) expone que, a pesar de la crisis sanitaria mundial, los consumidores continúan teniendo presente al medio ambiente: el 85% afirma que quiere comprar productos que utilicen el menor packaging posible y casi un tercio (29%) declara que ha dejado de comprar determinadas marcas porque su packaging no es sostenible.

En el análisis participaron 9.000 personas de 12 países europeos (incluido España) y de él se extrae que, si bien los hábitos de consumo han cambiado, la sostenibilidad continúa siendo fundamental.

La pandemia ha provocado que dos tercios (68%) reconozcan que intentan pasar el menor tiempo posible en las tiendas, impulsando un crecimiento considerable del E-commerce. Cabe destacar que la mitad (48%) de los compradores online afirman que han recibido packaging «no sostenible» procedente del canal E-commerce, y uno de cada cinco (22%) confiesa que han dejado de comprar a ciertos comercios online porque su packaging no era sostenible.

Stefano Rossi, consejero delegado de DS Smith Packaging comenta:«Durante los últimos ocho meses, hemos estado ayudando a nuestros clientes a adaptarse al cambio radical que ha sufrido el comportamiento del consumidor y a los desafíos constantes de la pandemia. Como líderes en soluciones innovadoras de packaging, necesitamos entender cómo cambian las actitudes del consumidor para poder prestar un mejor servicio a nuestros clientes y a la sociedad. Este nuevo estudio no solo expone aquellos elementos que han cambiado debido a la COVID-19, sino que también pone de manifiesto cuáles son las prioridades que han permanecido, y demuestra que, entre los consumidores de Europa, la sostenibilidad continúa siendo una de ellas. En estos momentos tan determinantes, los minoristas y marcas deben incorporar el packaging sostenible para asegurarse así de recoger los beneficios para el medio ambiente y para el consumidor».

La higiene es otro de los temas que preocupa a los consumidores, más de la mitad de los encuestados (57%) afirma que se lava las manos minuciosamente después de tocar artículos recibidos vía online, y el 30% se deshace del packaging con más rapidez (enfatizando la necesidad de disponer de información visible y clara para desecharlos).

El 56% de los consumidores está preocupado por el número de personas que han tocado los productos en la tienda (78% en Portugal, 68 % en España y 65 % en Reino Unido). Por este motivo, algunos eligen los productos situados en la parte trasera de la estantería, pues tienen menos probabilidad de que alguien los haya tocado.

Una de cada tres personas (33%) también limpia o desinfecta todos los productos a granel, como frutas y verduras, y el 12% ahora evita comprar productos si no están empaquetados (22% en Finlandia y 19% en Reino Unido). Para responder a esta situación, DS Smith ha creado una serie de diseños de envases nuevos e innovadores, como barquetas de cartón ondulado para frutas y verduras, cajas ecológicas para huevos y soluciones para transportar botellas y productos lácteos.

DS Smith prevé que la necesidad de nuevas soluciones de envases sostenibles aumentará en los próximos meses, y continúa aplicando sus Principios de Diseño Circular (desarrollados en colaboración con la Fundación Ellen MacArthur) para diseñar soluciones circulares de packaging, que resuelvan los continuos desafíos que plantea el mercado.

Estos principios reflejan el objetivo de DS Smith incluido en su nueva estrategia de sostenibilidad Now and Next, que consiste en utilizar los envases y el reciclaje para crear una economía circular. Dos de las principales áreas de la empresa se centran en ofrecer envases 100% reutilizables o reciclables y resolver la problemática de los plásticos con alternativas sostenibles.

Instalar centros de última milla que acorten los plazos de entrega del producto al consumidor u otros distribuidores es uno de los grandes retos que las empresas de logística tendrán que asumir en 2021, tras los cambios de comportamiento que se han generado a raíz de la crisis sanitaria que se desencadenó el pasado año y que ha provocado una aceleración de la evolución del sector a todos los niveles.

La última milla se define como el tramo final que recorre la mercancía transportada hasta llegar a su punto de destino que, en este caso que analizamos, puede ser el consumidor final o un nuevo punto de venta. Un concepto que cobra cada vez más relevancia ya que representa un paso crucial en la logística, sobre todo, dele-commerce y la distribución al sector de la Hostelería, al incidir claramente en los costes y determinar la satisfacción del cliente.

Según el estudio “Logística de Última Milla. Retos y soluciones en España”, publicado el pasado año por Deloitte, la logística de última milla esun reto para la sociedad y las empresas que viven y operan principalmente en las grandes ciudades al provocar impactos cada vez más importantes en aspectos claves como la sostenibilidad medioambiental, la congestión urbana y la evolución del mercado.

En este sentido, hay que destacar la importancia de estos centros de última milla para lograr reducir los tiempos de entrega y, al mismo tiempo, los costes asociados al transporte y distribución de mercancía, que tanto están mermando la rentabilidad de muchas empresas.

Adaptarse al cambio y las nuevas necesidades

Según multitud de estudios relacionados con el comportamiento de los consumidores, más del 80% de los clientes no vuelve a comprar en una empresa que no ha cumplido con los plazos de entrega. Además, cada vez es mayor la demanda de una serie de servicios adicionales o añadidos comolos envíos exprés (en menos de 24 horas).

De ahí la importancia de invertir en este último eslabón de la cadena, considerado históricamente el tramo más lento e ineficiente de la misma y, al mismo tiempo, el de mayor incidencia en la satisfacción de clientes.

Las empresas, por su parte, como consecuencia de las nuevas necesidades y demanda, también requieren nuevos servicios o la adaptación de los mismos a los cambios que está experimentando el mercado. Hablamos de una mayor trazabilidad de los pedidos, de flexibilidad en los aprovisionamientos e inclusodepredicción de la demanda.

Optimizar la logística de la última milla

Al margen del aspecto tecnológico para la optimización de este último y vital tramo de la cadena de distribución, afrontar este reto de cara a los próximos años depende del grado de implicación de agentes y sectores, de la colaboración y de puesta en marcha de soluciones personalizadas para cada sector.

Así podemos hablar, según destaca Deloitte, de la conveniencia de establecer modelos que mejoren la elevada fragmentación en la distribución que afecta al sector de la hostelería,como puede ser el uso de proveedores logísticos externos, o de la necesidad del e-commercede responder ante retos como loselevados crecimientos de demanda a través de modelos quemejoren la eficiencia como, por ejemplo, los hubs urbanos.

En este sentido, en Frostpoint, Adame y Congelados en Casa ya hemos hecho los deberes. Contar con centros logísticos de última milla; trazabilidad y control de las mercancías; optimización de las rutas para que los pedidos lleguen en los plazos de tiempo acordados; o un servicio de atención al cliente personalizado, ya forman parte de nuestra metodología de trabajo.

 

Navidad es una época mágica y llena de ilusión para los consumidores, pues esperan tener bajo el árbol algún regalo como recompensa por haber sido buenos durante el año. Sin embargo, muchos desconocen la labor y el esfuerzo logístico que hay detrás.

 

Las empresas logísticas empiezan a planificar la llegada de la Navidad mucho antes de que esta anuncie su llegada. La planificación interna es primordial para que el proceso externo se ejecute correctamente. La llegada de Internet y su introducción en el mundo de la logística, ha ido evolucionando con el tiempo hasta desembocar en lo que ya conocemos como e-commerce. Este sistema avanza a pasos de gigante y a día de hoy, cada vez los consumidores demandan un seguimiento más exhaustivo de sus pedidos. Por tanto, la experiencia de compra comienza desde el momento en el que se realiza el pedido.

 

Contar con centros logísticos de última milla; trazabilidad y control de las mercancías; optimización de las rutas para que los pedidos lleguen en los plazos de tiempo acordados; así como contar con un servicio de atención al cliente personalizado, son algunas de las claves que toda empresa logística debe asumir e incorporar para ajustarse a las necesidades del consumidor actual.

 

En Frostpoint estamos al tanto de todas estas necesidades; por ello ya forman parte de nuestra metodología de trabajo. ¡Nos comprometemos a hacer magia en Navidad!

 

¡Nos leemos en el siguiente post!