Cuando el producto congelado ha sido envasado y emprende su camino hacia el lineal de las cadenas de alimentación, la logística alimentaria es un pilar fundamental. Además, dentro de esta fase de la distribución, el transporte debe procurar mantener la cadena de frío para que no se pierdan las propiedades de los productos congelados contenidos ni se vea comprometida la calidad y la seguridad de los mismos.

En este sentido, está legalmente establecida la temperatura de los alimentos perecederos, según su tipología, en los siguientes rangos:

  • Alimentos congelados: menor o igual a -19ºC
  • Alimento refrigerado con una fase duradera menor a 24h: menor o igual a 9ºC
  • Alimento refrigerado con una fase duradera mayor a 24h: menor o igual a 5ºC
  • Alimentos calientes: mayor o igual a 67ºC

Un buen centro de recepción de mercancía deberá comprobar, por medio de un termómetro específico alimentario, que dentro de ese camión de transporte y analizando cualquiera de las cajas que componen el envío, se mantiene una temperatura mínima de -18ºC para ser aceptada. Otra cifra podría suponer que, en algún momento, la mercancía se ha visto comprometida y, por tanto, no sea segura.

Con el objetivo de que ese camión no vuelva con una mercancía rechazada, las empresas de transporte de congelados son estrictas en este sentido y, desde el inicio del proceso, deben tomar medidas que garanticen la correcta organización y gestión del camión y su mercancía de forma correcta y eficaz.

Pautas que garantizan la calidad y la eficacia del transporte de los productos congelados

Previamente a la carga, la caja del camión será pre-enfriada con objeto de que no haya una descompensación de temperaturas. Cuando la caja esté fría, se cerrarán las puertas para evitar que entre el calor dentro de la caja y se colocará el producto congelado en el fondo del camión según el orden de entrega de mercancía.

En el caso de que también se incluyan productos refrigerados, éstos deberán colocarse en la zona de apertura de la puerta para evitar pérdidas de temperatura a lo largo del proceso de entrega y apertura de puertas. En muchos casos, se suele colocar una pared movible y aislante para separar ambas zonas y proteger la mercancía de los posibles cambios de temperatura.

Respecto al vehículo en sí, la pared del camión está compuesta por una espuma aislante (panel sándwich) que mantiene la temperatura interna del vehículo a salvo de la del exterior. En momentos de extremo calor se mantiene gracias a un aparato que produce frío y que es controlado a través de un termostato.

 

Los camiones destinados al transporte de este tipo de alimentos suelen contar con dos equipos de frío multitemperatura para permitir que, en cualquier parte del camión, pueda haber diferentes tipos de temperatura. Los rangos suelen ser los siguientes: para los productos refrigerados, se suele mantener entre +0º y +5ºC; en cambio, para los productos congelados el rango se sitúa entre -19ºC y -25ºC.

Respecto al volumen de carga, los camiones pequeños pueden tener hasta seis palets mientras que los camiones tráiler pueden cargar hasta 33.

A la hora de colocar la carga es importante saber la ruta y puntos de entrega para que se sitúe de forma eficiente, evitando así el exceso de apertura de puertas y movimiento de la mercancía y, en consecuencia, pérdidas de temperatura que supongan mercancía devuelta.

En la logística, la gestión eficaz del tiempo es uno de los pilares básicos para cualquier empresa de distribución. En el caso del frío, la necesidad de controlar este proceso se acentúa, siendo necesaria hoy en día ya la implantación de sistemas que nos permitan garantizar un autocontrol eficaz de toda la cadena de distribución.

De ahí que automatizar el proceso de la logística de almacenes haya dejado de ser una opción para hacer frente, no sólo a las propias necesidades de eficacia que puede demandar una empresa, sino también al crecimiento de un sector impactado directamente por el auge del e-commerce y las tendencias generadas por nuevos hábitos de consumo en auge.

En Frostpoint, la implantación de la tecnología OVERLAY hace ya tiempo que nos garantiza un autocontrol eficaz de todos nuestros puntos críticos, más allá de los demandados por los sellos de calidad. Es así como, además, nos aseguramos de que nuestros productos no corran riegos durante su almacenamiento y posterior trayecto, jugando un papel fundamental, en este sentido, el control de la temperatura en almacén y trayecto, junto a los plazos de distribución.

La implantación de nuevas tecnologías que nos permitan gestionar los tiempos y, a su vez, conocer el funcionamiento del ciclo automatizado de la logística, garantiza a la empresa la calidad del servicio.

Fases del ciclo automatizado

En la logística, el ciclo automatizado pasa a desarrollarse de la siguiente manera:

  • Pedidos:

Recepción automática de pedidos a partir de: preventa, televenta y tienda web.

  • Logística de almacén:

Comienza el proceso de carga partiendo de todos los pedidos disponibles. Aquí se genera la orden de carga por ubicaciones, se asignan los lotes, se gestionan las roturas de stock, la introducción de pesos variables…

  • Logística de reparto:

Al cerrar la hoja de carga se generan los documentos de venta pertinentes en base a la ruta previamente establecida. Es el momento de que los pedidos salgan del almacén hacia los clientes.

  • Entrega

El repartidor edita los cambios no previstos desde el dispositivo móvil, abonos, devoluciones. Valida e imprime el documento final. Gestiona los cobros de contado y cartera.

  • Liquidación:

Entregas de dinero, liquidación económica del repartidor, cuadre de mercancía y registro de los documentos de venta y cobros realizados, son algunas de las funcionalidades que nos permite la automatización de todo el proceso.

Flota automatizada y eficaz

En este ciclo automatizado de los procesos de la logística de almacenes y distribución, el control eficaz de la flota, tal y como hemos destacado, cobra importancia, sobre todo en sectores como el del frío.

Garantizar los tiempos sin romper la cadena de frío, garantizando que el producto no sufra riesgos críticos en el control de temperatura y llegue a destino en los plazos establecidos, es el objetivo de Frostpoint a la hora de incorporar sistemas como el OVERLAY en la gestión de su flota.

Su implantación nos ofrece un servicio de geolocalización, gestión de flotas, seguimiento de vehículos e informes de actividad, permitiendo visualizar el recorrido de los agentes tanto en tiempo real como en diferido, mostrando las actuaciones realizadas en cada cliente, los kilómetros recorridos y el tiempo dedicado.

También podemos simular visualmente diferentes itinerarios, para asignar a cada agente la ruta más idónea. Así, la aplicación no solo es útil para saber dónde se encuentran los agentes en cada momento, sino que aporta ventajas como herramienta para la gestión de rutas.­­­

El sector de la Logística y el Transporte representa el 7,9% del PIB español. Una cifra que alcanza el 10% si se tienen en cuenta actividades de carácter logístico que llevan a cabo empresas comerciales, industriales y de servicios.

La cifra de negocio anual del sector alcanza los 111.000 millones de euros, concentrando alrededor de 197.000 compañías y generando casi un millón de puestos de trabajo.

Su importancia es clara y su evolución continua, sobre todo ahora que las condiciones del mercado han cambiado, situando al sector entre los más afectados, tanto en lo positivo como en lo negativo, a raíz de la pandemia mundial que vivimos.

Nuevas tendencias han llegado para quedarse suponiendo, no sólo una ventaja competitiva para el sector sino, sobre todo, una necesidad para adaptarse a los cambios y no quedarse atrás en un mercado que destaca por su fuerte competitividad y su incesante evolución.

En este contexto, los profesionales del sector de la logística han jugado y juegan un papel fundamental dada su necesaria adaptación a los cambios y evolución que se plantean de manera constante. Pero, sabemos quiénes son los profesionales del sector más demandados y sus funciones.

Quiénes son y qué hacen

 

La crisis sanitaria provocada por la Covid-19 desencadenó una serie de cambios que en el sector de la Logística y el Transporte se reflejan claramente en el auge del e-commerce y la logística que conlleva, con un crecimiento de más de un 50% desde que empezara la pandemia debido, principalmente, al cambio de conducta de los consumidores.

De esta forma, puestos como el de mozo/a de almacén, repartidor/a o transportista se han convertido en profesiones al alza, situándose entre las más demandas del sector.

Mozo/a de almacén

Tal y como hemos visto, es uno de los perfiles más demandados en el sector de la logística. Sus funciones van a depender del tipo de instalación en el que preste sus servicios pero, a grandes rasgos, se ocupa del funcionamiento y comprobación de todas las operativas logísticas que tienen lugar en un almacén, desde la recepción de mercancías hasta su expedición.

Gestor/a de stock

A diferencia del mozo/a, el gestor de stock se encarga de todas las operaciones relacionadas con el almacenamiento de productos en almacén, buscando siempre el equilibrio perfecto para que contemos con las existencias adecuadas a nuestra demanda sin que los costes de almacenamiento supongan pérdidas.

Carretillero/a o conductor/a de carretillas elevadoras

Es la persona encargada de conducir una carretilla elevadora, utilizada en numerosos tipos de instalaciones para elevar y transportar cargas. Sus funciones incluyen desde la recepción y colocación de paquetes y otro tipo de carga en las tarimas o palés de un almacén, hasta la preparación de pedidos y su empaquetado o la revisión de albaranes.

Jefe/a de almacén

Es un puesto clave en la logística y, también, uno de los más demandados ya que es la persona encargada de coordinar y dirigir la entrada y salida de mercancía. El jefe/a de almacén supervisa todos los procedimientos que se desarrollan en las instalaciones logísticas, siendo uno de sus objetivos primordiales, optimizar tanto el espacio del almacén como las tareas que allí se llevan a cabo.

Manipulador/a

Entre las funciones de un manipulador están la de recibir la mercancía, clasificar los productos para su ubicación, registrarlos en el inventario, preparar los pedidos, empaquetarlos y enviarlos al cliente. Puesto fundamental en esta nueva era del e-commerce, aunque suele ser uno de los que menos retribución percibe.

Repartidor/a

Son los más conocidos del sector dada su relación cada vez más habitual con los consumidores y usuarios. Además de llevar la mercancía al lugar que corresponde, se encargan de planificar horarios y rutas para que el reparto sea lo más eficiente posible. La distribución de la mercancía en el vehículo de manera correcta para facilitar el reparto es otro de sus cometidos fundamentales.

Técnico/a de logística

Es un profesional titulado con formación superior o especializada, que gestiona de forma eficaz y rentable todos los recursos materiales y humanos que participan en la cadena de distribución de una empresa y su logística interna, es decir, del aprovisionamiento y/o planificación de la recepción de las mercancías.

Técnico/a de compras

La experiencia suele ser muy valorada en este puesto ya que es el responsable de reducir costes e incrementar la calidad de los productos. Selecciona y negocia con proveedores, controlando la calidad de los productos, su stock, toda la documentación relativa a los procesos de compra.

Técnico/a de operaciones

Supervisa, coordina y ejecuta las operaciones logísticas mencionadas, siendo una pieza clave también en cualquier instalación del sector.

Técnico/a de Exportación e Importación

Para aquellas empresas que cuenten con este servicio, es el profesional encargado de gestionar el cumplimiento de las obligaciones documentales aduaneras y fiscales necesarias para la entrada y salida de productos de nuestro país (certificados, aranceles…).

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana continúa dando a conocer las líneas básicas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que ha sido aprobado por la Comisión Europea el pasado mes de junio, dando luz verde a la puesta en marcha de un ambicioso documento en el que se incluyen medidas e inversiones hasta 2.026.

Esperado por los diferentes sectores implicados, el plan traza la hoja de ruta para la modernización de la economía española, la recuperación del crecimiento económico y la creación de empleo tras la pandemia, con el objetivo de afrontar y estar preparados para los retos del futuro más próximo.

Para el transporte y la logística, el documento incluye retos y objetivos que afectan directamente al sector y que se recogen en dos de las líneas de actuación de las cuatro que se proponen como ejes fundamentales del plan, la transición ecológica y la transformación digital.

Según el propio Ministerio, el contexto actual hace necesario un impulso claro para el transporte como clave en la cohesión económica, social y territorial del país, sobre todo tras una pandemia que ha generado efectos directos sobre la demanda y su evolución.

Movilidad sostenible

Uno de los ejes que afectan directamente al sector del transporte y que está relacionado directamente con la transición ecológica del mismo, es el Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos que incluye el documento.

En este apartado, el objetivo fundamental es impulsar la descarbonización de la movilidad urbana, la mejora de la calidad del aire y de la calidad de vida en las ciudades, aprovechando las oportunidades económicas, sociales e industriales asociadas a esta transformación.

Para lograr estos objetivos el documento contemple un plan de choque con medidas dirigidas al propio tejido de la ciudad y a sus infraestructuras, la potenciación y optimización del transporte urbano y metropolitano, el impulso a la electrificación de la movilidad y la mejora de la calidad del aire a través, por ejemplo, del apoyo a la renovación del parque de vehículos ligeros o la adopción del vehículo eléctrico.

Está previsto que, con estas medidas, se produzcan beneficios de calado para la sociedad, la economía y el medio ambiente, incluyendo la reducción del uso de energías fósiles y el incremento de fuentes renovables, la reducción de la polución del aire, agua y suelo, la reducción de los niveles de ruido, además de un importante efecto tractor sobre la actividad económica y la industria y el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

Transformación digital

 

También en el apartado de Movilidad sostenible, segura y conectada que contempla el Plan en lo que respecta a las infraestructuras y a los ecosistemas denominados resilientes, aquellos con capacidad para mantener funciones y procesos clave ante tensiones y/o presiones, al resistirse y luego conseguir adaptarse al cambio, el esperado documento contempla retos y objetivos relacionados también con la movilidad y el transporte, en este caso, de cara a la transformación digital del sector.

Según de el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, las infraestructuras de transporte son elementos esenciales para el desarrollo de los territorios y la cohesión social y territorial, así como para el incremento de la productividad, la mejora de la competitividad y la capacidad de exportación de la economía, por lo que resulta fundamental que sean fiables, sostenibles, resilientes y de calidad.

De ahí que el documento incluya, de manera clara, medidas e inversiones destinadas a modernizar, digitalizar y mejorar la seguridad y sostenibilidad de las infraestructuras clave de transporte interurbano e intermodales en todo el territorio nacional, con especial atención al transporte ferroviario.

También, objetivos de cara a hacer frente a las nuevas demandas y retos que plantean las infraestructuras de transporte y entre los que destacan el desarrollo de los corredores europeos, una red nacional de transporte más interoperable de acuerdo con los estándares europeos o mejorar la logística y la intermodalidad mediante el desarrollo y/o modernización de terminales logísticas, puertos y accesos a los mismos.

Asimismo, directamente relacionados con el sector de la logística y el transporte, nos encontramos también con grandes retos como la digitalización y sostenibilidad del transporte, mediante un ambicioso programa de apoyo al transporte basado en la digitalización, la introducción de nuevas tecnologías en el sector y el impulso de su sostenibilidad.

 

Con una inversión superior a los 13.000 millones de euros para la Movilidad sostenible, segura y conectada, este ambicioso Plan se espera de manera urgente en los principales sectores económicos del país tras la crisis sanitaria en la que aún estamos inmersos.

Desde el punto de vista de la movilidad y el transporte, la crisis sanitaria provocada por la pandemia en la que estamos inmersos ha supuesto, al igual que en la práctica totalidad de los ámbitos que afectan a un país, una situación sin precedentes.

La limitación de la libre circulación de las personas, el cierre de fronteras, la restricción de movimientos y actividades, el miedo al contagio, el cambio de costumbres y adquisición de nuevas costumbres y normas… han condicionado nuestro día a día, afectando a su vez, al normal funcionamiento de las empresas, organizaciones y gobiernos, que han tenido que adaptarse a la nueva situación con nuevas pautas y decisiones.

Actualmente, la pandemia y sus consecuentes restricciones siguen presentes y, por tanto, la movilidad sigue anclada en niveles inferiores a los de años anteriores a su inicio. Una situación que hace necesaria la investigación y el análisis de las posibles consecuencias de esta crisis, al objeto de poder predecir y anticiparnos a las mismas para afrontar con éxito sus efectos de cara a los años venideros.

En este sentido, el Observatorio del Transporte y la Logística en España ha elaborado un informe en el que destaca la importancia de profundizar en cómo la experiencia vivida en la crisis sociosanitaria generada por la pandemia influirá en la movilidad y el transporte del mañana.

El incremento del teletrabajo, el desarrollo y la prestación de servicios de forma online, la educación no presencial, la importancia de la seguridad sanitaria en general, y en particular en el transporte y la movilidad o el protagonismo de la digitalización y las nuevas tecnologías han tenido y tendrán su incidencia en el futuro más inmediato de los sectores afectados o directamente relacionados por los cambios que se han producido en la movilidad y el transporte pero, además, podemos añadir otros aspectos que serán clave, sobre todo, para la empresas dedicadas a la logística.

Transporte y seguridad sanitaria

El estudio del Observatorio destaca una de las cuestiones con más ámbitos de aplicación y con más incidencia desde que comenzara la pandemia, que ha puesto de manifiesto la importancia de la seguridad sanitaria en general, y en particular en el transporte y la movilidad.

Así, “la seguridad sanitaria ha adquirido identidad propia junto con las vertientes de seguridad habitualmente consideradas en el transporte, como son la seguridad física, la seguridad operacional, y la ciberseguridad” suponiendo, en consecuencia, avances en materia de desinfección, limpieza y provisión de equipos individuales de protección a los trabajadores del sector del transporte. Todas ellas medidas que, en base a la experiencia vivida y el análisis de la misma, previsiblemente, podrían perdurar en el tiempo.

Además, debido a la importancia adquirida por la seguridad sanitaria en todos los ámbitos, en un corto espacio de tiempo hemos podido comprobar cómo se han puesto en marcha certificaciones de protocolos y medidas para garantizar la seguridad de los empleados y de los usuarios del sistema de transporte, que creemos han llegado para quedarse.

El impacto del comercio electrónico

 

La crisis sanitaria generada por la pandemia actual ha acelerado los cambios en el consumo que ya habían comenzado a producirse en los últimos años.

Según el informe Global Consumer Insights Survey 2020, elaborado por la consultora PwC, el 50% de los consumidores globales -el 54% de los españoles- aseguran haber disminuido las compras en establecimientos físicos desde el inicio de esta crisis sanitaria. Se da un incremento del uso del móvil y del ordenador como canales de compra y una mayor preocupación por la salud; aumentando los gastos en alimentación, entretenimiento y aparatos electrónicos y cayendo el consumo de ropa, calzado y restauración.

Este cambio en el patrón de comportamiento de los consumidores influye de manera directa en la movilidad y el transporte, ya que el incremento del comercio electrónico impacta claramente en la distribución urbana de mercancías.

Cada vez se realiza un mayor consumo por estos medios electrónicos y además se demandan tiempos de entrega más reducidos. Por tanto, ante el fuerte incremento de este campo como consecuencia de la pandemia se abren nuevos retos y oportunidades, como el desarrollo de nuevos sistemas de entrega y recogida de paquetería en buzones inteligentes en lugares públicos o en las zonas comunes de urbanizaciones residenciales o en vehículos particulares a través de una app que permita la apertura del coche al repartidor.

Asimismo, pueden desarrollarse microhubs o centros de microdistribución logísticos en los barrios de las ciudades, como pequeñas unidades de distribución logística descentralizadas que además permiten la distribución a los clientes finales en vehículos de bajas emisiones, o incluso en bicicleta o a pie, según recoge el análisis del Observatorio del Transporte y la Logística en España.

Reconfiguración de centros de producción

Además, tenemos que hablar también de la reconfiguración de centros de producción de las empresas a la que nos ha obligado la situación actual y sus consecuencias directas en las cadenas logísticas, aspecto que deberá tenerse en cuenta sobre todo de cara al futuro más inmediato.

En este sentido, la posición geográfica de España puede ser un factor a tener en cuenta ya que, si bien es un país periférico en el ámbito europeo, puede ser la puerta de entrada de multitud de productos procedentes de diversas partes del mundo al continente.

Por tanto, según el análisis del Observatorio, dado que, salvo casos puntuales, se cuenta con capacidad suficiente en las infraestructuras nodales destinadas a la manipulación de mercancías, es probable que los esfuerzos tengan que orientarse hacia la mejora de las conexiones entre los distintos modos de transporte.

La cuestión más importante en la distribución en frío es el mantenimiento de la cadena y condiciones de baja temperatura durante todo el proceso logístico desde la recepción del pedido y hasta la entrega del producto.

Es esencial mantener constante la temperatura y al mismo tiempo hacer un seguimiento del estado de los productos, sobre todo los más sensibles a los cambios de temperatura.

Esta “obsesión” no es fortuita, se debe tanto al mantenimiento idóneo de las condiciones y características de los propios alimentos como al incremento de su vida útil y posibilidades de entrega y disfrute cara a los consumidores.

Pues bien, el incremento exponencial del comercio electrónico en estos últimos tiempos se ha convertido en una prueba sin precedentes tanto para los productores y fabricantes como para los retailers de alimentos.

La demanda ha crecido en muchos casos, no ha caído, pero el verdadero reto ha sido, y seguirá siendo en tanto en cuanto determinados hábitos de compra y consumo han legado ara quedarse, la distribución, el dominio de la logística y la eficiencia en el proceso y la capilaridad de reparto: el margen de beneficios del canal online de alimentos y bebidas es justo, generalmente oscila entre el 2 y el 4%, y si restamos los productos perecederos que se quedan por el camino y los costes de última milla, puede convertirse más en un quebradero de cabeza que en una oportunidad.

¿Cómo se le puede hacer frente a esta realidad desde la distribución en frío de alimentos?

 

El correcto almacenamiento, la mejora de las condiciones logísticas y de mantenimiento en ese almacén, además de la implementación de herramientas y software que mejoren la trazabilidad de los productos productos alimenticios, serán las claves para aumentar la competitividad de este sector: cerca del 40% de los alimentos listos para consumir se pierden en algún momento del proceso logístico del proceso de compra.

Tanto si son instalaciones brownfield como greenfield, se requiere hoy en día que esa implementación equilibre la eficiencia energética y productividad ya que con varias áreas donde la temperatura incide de diferente manera, la adaptación de cada metro cúbico impacta en mejorar los márgenes de beneficio del sector.

La automatización y el picking, ya tratado en este Blog, son los otros retos que podrán mejorar bastante los intervalos de beneficio que a las empresas de producción y distribución de alimentos les rente el comercio electrónico y reparto a domicilio: la manipulación incorrecta de los productos hace perder bastante margen a esta actividad y para es la automatización una pieza clave para sortear este desafío.

Es en ese punto donde entran empresas altamente cualificadas y especializadas en el reparto de productos alimenticios en frío, como Frostpoint, con ruteros capilarizados, gestión de tiempos monitorizada de principio a fin, flota propia adaptada y una gestión de la logística en almacén eficiente y controlada al detalle, marcan la diferencia para un mayorista de la alimentación.

 

 

 

Es el último eslabón de la cadena de suministro y su trascendencia es clave en cualquier tipo de distribución logística, sobre todo, si hablamos de productos congelados.

La capilaridad nos permite llegar a donde otros no llegan, de forma que podemos distribuir nuestros productos en lugares de difícil acceso y centros urbanos, es decir, llevarlos hasta los centros de consumo.

Esta acción capilar es fundamental en la expansión del negocio ya que nos facilita ampliar nuestro alcance territorial sin limitarnos a una zona y a un segmento de clientes determinados.

En este sentido, la capacidad de capilaridad de una empresa como Frostpoint, con distribución de productos congelados a cualquier punto de recogida y entrega, es un factor diferencial que deriva en rapidez, flexibilidad y eficiencia, conceptos fundamentales para poder garantizar los tiempos y el mantenimiento de la cadena de frío.

Factores que afectan a la distribución capilar

El primer factor a tener en cuenta en un servicio de distribución capilar es la adecuación de la flota. En el caso de la logística destinada al transporte de congelados, los vehículos no sólo son transformados para garantizar el servicio y las condiciones de frío que marca la normativa europea e internacional para el sector sino que, además, hay que tener en cuenta las limitaciones de zonas determinadas a las que queremos llegar.

De ahí la necesidad de utilizar vehículos adaptados a las características de la distribución urbana, pequeñas furgonetas de reparto domiciliario, vehículos mono o multitemperatura, con o sin trampilla…

También cuando hablamos de capilaridad entra en juego la flexibilidad, convirtiéndose aquí en una pieza importante la capacidad de ofrecer soluciones que se adapten a cada cliente.

Para ello, las empresas de distribución apuestan por sistemas de geolocalización y otras herramientas que permitan el seguimiento online por parte del cliente. En el caso de Frostpoint, disponemos de un sistema de localización de vehículos “MOVILDATA”. Este sistema nos permite la localización de nuestros vehículos en tiempo real a través de GPS, garantizando cumplir con el servicio de entrega para nuestros clientes de forma satisfactoria.

Por otro lado, será fundamental la planificación de las rutas de reparto ya que, a las limitaciones existentes en determinadas zonas, hay que añadir factores como restricciones de tráfico, obras u otras circunstancias puntuales de cada núcleo de población, que sin una planificación correcta, harían imposible una distribución capilar en tiempo y forma.

Implantar la tecnología OVERLAY, como es el caso de Frostpoint, garantiza un autocontrol eficaz de todos nuestros puntos críticos, más allá de los demandados por los sellos de calidad.

Ventajas de la capilaridad en la logística

Además de las ventajas que la capilaridad nos ofrece de cara a mejorar el servicio al cliente, podemos destacar otras que afectan directamente a la actividad de las empresas de distribución:

·         Entrega con menor tiempo de tránsito: Fundamental para dar respuesta al desarrollo del comercio electrónico y las nuevas exigencias de los consumidores.

·         Mayor alcance y crecimiento: La distribución capilar es un factor diferencial que nos permite ampliar nuestro servicio, visibilidad, alcance y expansión como empresa.

·         Ahorro de costes en toda la cadena logística: El objetivo es conseguir un transporte de mercancías más eficiente, que permita mantener o incluso mejorar el nivel de servicio ofrecido al cliente, a la vez que se realiza un menor consumo de recursos (en términos de combustible, mano de obra, espacio, etc.). Esta búsqueda de ahorros repercute indirectamente y de forma beneficiosa, además, en el medioambiente.

Capilaridad y sostenibilidad

La logística sostenible es una tendencia en alza que hay que tener en cuenta, tanto desde el punto de vista normativo, con leyes enfocadas a la industria sostenible, como desde la perspectiva de la demanda, ya que son cada vez más los consumidores o clientes que exigen a las empresas una mayor transparencia en el cuidado del medio ambiente.

Para ello, la optimización de recorridos en la distribución capilar es fundamental para conseguir enfocar nuestras empresas hacia una logística sostenible en la que, además de reducir emisiones, tal y como hemos mencionado, también disminuyan los costes.

Si mediante el uso de las nuevas tecnologías somos capaces de disminuir el número de kilómetros recorridos para realizar un determinado conjunto de entregas o aprovechar al máximo la capacidad de carga de un vehículo estaremos contribuyendo a reducir nuestro consumo de recursos y, al mismo tiempo, a hacer más sostenibles nuestros métodos de distribución.

 

 

 

Es una de las tareas más importantes de la operativa de todo almacén, la preparación de pedidos o picking ya que supone casi un 65% de los costes operativos. Desplazamientos, empaquetado, manipulación, preparación, paletizado, consolidación… es decir, la base decualquier tipo de logística de distribución y de vital importancia en el sector de los congelados.
De ahí que el picking sea uno de los conceptos de mayor actualidad en el ámbito de la gestión de proyectos logísticos en lo que respecta a la transformación digital en la que está inmersa el sector, debido al auge del ecommercey a la importancia que ha adquirido la logística en la nueva estrategia a seguir.
Por eso es esencial no sólo conocer qué es y qué entraña este eslabón de la cadena de suministros, sino también cómo optimizar el proceso para obtener mejores resultados y ofrecer un servicio con un sistema eficaz desde sus entrañas.
El picking hace referencia al método utilizado en la preparación de pedidos de forma que, utilizando el menor número de pasos, se consiga agilizar todo el proceso. Básicamente, esta fórmula incluye la recepción del pedido realizado por el cliente en el nivel de almacén, la elección y recogida de los elementos necesarios para completarlo, el embalaje de losmismos y la programación del envío.
Con el objetivo de conseguir que este proceso sea lo más eficiente posible, con el picking sebusca facilitar la identificación y localización de los artículos dentro del almacén, permitiendo agilizar el trabajo del personal encargado de la preparación de los pedidos. Una estrategia para la que ya existen numerosas tecnologías encaminadas a mejorar la eficiencia del proceso.
Automatización del picking
En esta fase de preparación de pedidos la falta de errores es de vital importancia. Así mismo, la gran demanda existente en la actualidad dificulta aún más si cabe un proceso del que depende el posterior servicio de distribución de mercancías y, por tanto, el servicio y la atención al cliente.
Entre las soluciones que podemos encontrar ya para mejorar nuestro pickingestarían:
 Pick to light:El sistema de guiado en el almacén se lleva a cabo instalando displays con botones en el frontal de las estanterías para indicar la posición en la que se encuentra el artículo y la cantidad exacta necesaria.
 Putto light: En este caso, se guía al personal a través de los displays para depositar la referencia o artículo ya extraído en el picking.
 Pick byvoice: Las luces y displays son sustituidos por voz.
Estas son sólo algunas de las soluciones tecnológicas implantadas para optimizar y automatizar este proceso. Sin embargo, la transformación digital a implantar en esta estrategia va aún más allá.

Picking visual con Realidad Aumentada

El informe de “Tendencias tecnológicas post COVID-19 en el sector logístico”, presentado recientemente por la Organización Empresarial de Logística y Transporte (UNO)para ayudar a las empresas a identificar los retos del sector y las tecnologías y operativas clave para afrontarlos destaca siete tecnologías quick-win, es decir, aquellas de rápida amortización.
Según el documento, se trata de tecnologías que, con una inversión razonable, tendrían un impacto inmediato en la operativa del día a día y permitirían, además, un retorno más rápido de la inversión.
Además del Big data analytics, el RPA (Robot ProcessAutomation), el iBPMS (Intelligent Business Process Management Systems o los dispositivos IoT y sistemas de trazabilidad avanzada, el informe de UNO destaca una de las tendencias clave en lo que respecta al picking y su transformación digital, la Realidad Aumentada y la analítica de imagen.
La combinación de ambas tecnologías en el sector de la logística, segúnel estudio, tiene múltiples aplicaciones prácticas y, en este caso, una la mejora de la eficiencia del proceso de picking o la formación interactiva de los operarios en actividades complejas, incrementando además su seguridad.
En el caso del picking visual con Realidad Aumentada, el operario utiliza unas gafas de realidad aumentada combinado con el picking por voz descrito con anterioridad. De esta manera el sistema guía al operario a través de la voz y de un sistema de imágenes virtuales superpuestas a la realidad. Todo un reto para una nueva era digital en el sector de la logística de distribución.

¿Puede afectar a nuestra salud el que se rompa la cadena de frío? lo primero que tenemos que saber es que la cadena de frío es un sistema de conservación formado por varias etapas que son las que garantizan que un producto congelado o refrigerado no va a perder ninguna de las propiedades en el circuito de distribución, con lo que llega en las mejores condiciones al consumidor final.

Los alimentos mantienen su cadena de frío a una temperatura determinada, siendo garantía para que no haya virus o microbios que puedan dañar el producto que se está conservando. Esta es la razón por la que cuando se mete un alimento en el congelador, tenemos que tener la seguridad de que nada vaya a interrumpir este proceso.

La cadena de frío tiene cuatro fases diferenciadas:

  • Producción
  • Almacenamiento
  • Transporte
  • Venta

Cuando aumenta la temperatura del alimento congelado, el proceso de congelación pasa a revertirse.  Esto hace que el alimento se descongele total o parcialmente. Cuando ocurre esto, el alimento empieza a irse deteriorando, por lo que aparecerán bacterias y demás virus. Cuando la cadena de frío sufre una ruptura, no hay manera de revertirlo.

Además del tiempo, hay que pensar a la hora de mantener los alimentos, lo importante que es fluctuar la temperatura. El ciclo de frío es bastante importante cuando se quiere evitar que se pierdan nutrientes en los alimentos. Si queremos conseguirlo, deben mantenerse los frigoríficos a una temperatura constante en el tiempo.

cadena de frío

La cadena de frío vital para la conservación de los alimentos.

¿Puede afectar a nuestra salud el que se rompa la cadena de frío? lo primero que tenemos que saber es que la cadena de frío es un sistema de conservación formado por varias etapas que son las que garantizan que un producto congelado o refrigerado no va a perder ninguna de las propiedades en el circuito de distribución, con lo que llega en las mejores condiciones al consumidor final.

Los alimentos mantienen su cadena de frío a una temperatura determinada, siendo garantía para que no haya virus o microbios que puedan dañar el producto que se está conservando. Esta es la razón por la que cuando se mete un alimento en el congelador, tenemos que tener la seguridad de que nada vaya a interrumpir este proceso.

La cadena de frío tiene cuatro fases diferenciadas:

  • Producción
  • Almacenamiento
  • Transporte
  • Venta

Cuando aumenta la temperatura del alimento congelado, el proceso de congelación pasa a revertirse.  Esto hace que el alimento se descongele total o parcialmente. Cuando ocurre esto, el alimento empieza a irse deteriorando, por lo que aparecerán bacterias y demás virus. Cuando la cadena de frío sufre una ruptura, no hay manera de revertirlo.

Además del tiempo, hay que pensar a la hora de mantener los alimentos, lo importante que es fluctuar la temperatura. El ciclo de frío es bastante importante cuando se quiere evitar que se pierdan nutrientes en los alimentos. Si queremos conseguirlo, deben mantenerse los frigoríficos a una temperatura constante en el tiempo.

Sucesos como un corte de luz o una avería pueden romper la cadena de frío de nuestros alimentos.

¿Cómo detectamos que se ha roto la cadena de frío?

Pese a que o es algo sencillo, si que hay pistas:
El estado del envase: si la caja de un producto congelado tiene golpes, está sucia o demasiado blanda, nos puede hacer desconfiar.
El tiempo de descongelación: un producto bien congelado, por debajo de los -18 ºC, es poco probable que vaya a descongelarse en 90 minutos.
La formación de escarcha: un alimento bien congelado y cuya cadena de frío no se ha roto no debe tener escarcha ni sobre el alimento ni dentro de la caja o la bolsa.

Esperamos que después de todo esto, tengas un poco más claro todo el tema de la ruptura de la cadena de frío. Teniendo atención al estado de conservación de los alimentos y a la debida refrigeración, minimizaremos los riesgos.

FUENTE: OKDIARIO

Los datos de la epidemia de coronavirus, disparados de nuevo, llevan al consumidor a reactivar la operación despensa y hacer acopio de productos básicos por miedo a un nuevo confinamiento. La situación meteorológica alimenta aún más esta psicosis.

Tambores de confinamiento: vuelve el miedo al desabastecimiento

La Covid-19 disparada, vuelta de vacaciones y además un temporal de frío y nieve en todo el país. Son ingredientes más que de sobra para que se forme una tormenta perfecta que vuelva a llevar al consumidor a acudir al supermercado a hacer acopio de alimentos y productos de primera necesidad.

No ha pasado ni un año, apenas 10 meses, desde que os contamos cómo se disparaban en España las compras de pánico: consumidores que dejaban vacíos los estantes del súper en busca de alimentos no perecederos, gel desinfectante de manos o el sorprendente caso del papel higiénico.

Lineal vacío en Mercadona el 11 de marzo de 2020

Lineal vacío en Mercadona el 11 de marzo de 2020

La imagen (insistimos, del pasado mes de marzo) corresponde al lineal de legumbres del supermercado, uno de los más ‘asediados’ por la psicosis del consumidor. El tuit que recogemos a continuación no es del mes de marzo, sino de esta misma semana. Quejas de un consumidor al encontrarse los lineales del súper vacíos Fue el pasado día 4 de enero, en vísperas de la festividad de Reyes (la proximidad de vacaciones alimenta aún más el acopio).

Expertos consultados por Food Retail nos confirman que durante estos días se han disparado en páginas especializadas las búsquedas de aceite, galletas, arroz, agua, conservas y congelados. “No tenemos constancia de un especial pico de demanda de papel higiénico”, responden al ser cuestionados sobre los paralelismos entre la situación actual con la del mes de marzo.

En cuanto a la pandemia de coronavirus, este viernes hay ocho regiones en España con una incidencia acumulada de más de 300 casos por cada 100.000 habitantes, Madrid ha vuelto a decretar nuevos cierres perimetrales en nuevas zonas y municipios de la comunidad, Castilla y León habla de restricciones hasta el próximo mes de mayo… Fuera de España, Alemania y EE.UU. han registrado el récord de fallecidos en un día, con 1.188 y más de 4.000, respectivamente. En resumen, estamos ante una nueva ola de Covid-19 que ya hace que empecemos a pensar en la posibilidad de un nuevo confinamiento duro, como el que vivimos entre marzo y mayo. De momento las autoridades niegan esta posibilidad, pero la experiencia nos aconseja no fiarnos demasiado de la palabra de nuestros responsables políticos. El consumidor lo sabe y se lanza a hacer la compra “por lo que pueda pasar”.

LA BORRASCA ‘FILOMENA’ Y EL BOOM DE LA SAL

Por si el coronavirus fuera poco, este viernes estamos comprobando de primera mano que las previsiones meteorológicas no se equivocaban al hablar de “la gran nevada” que está dejando la borrasca Filomena. Con zonas de España acostumbradas a ver la nieve en las películas, nos encontramos con dificultades de movilidad que, unidas a los cierres perimetrales, disparan la ansiedad por tener la despensa llena ante el miedo a no poder salir a la calle y, por tanto, al supermercado.

Food Retail & Shoppers ha comprobado cómo numerosos consumidores ya se han lanzado a comprar sacos de sal (aparte de la que ya están repartiendo diferentes administraciones) e incluso cómo hay ciudadanos esparciendo paquetes de sal gorda del súper en la entrada de sus viviendas y portales. Vendedores de retailers especializados nos confirman que se ha disparado la venta de este producto en los últimos días.

LLAMAMIENTO A LA CALMA: “LA MEJOR DISTRIBUCIÓN DE EUROPA”

Ante esta situación, las fuentes consultadas por este medio hacen un llamamiento a la calma: “Ya se demostró al principio de la pandemia la fortaleza de la cadena agroalimentaria, por lo que hay tranquilidad al respecto”, nos aseguran desde una de las principales patronales de supermercados de España.

Razón no les falta.  Durante el peor momento de la primera ola de la pandemia, en marzo de 2020, el índice de disponibilidad de productos se redujo tan solo en 2,8 puntos respecto a los registros de un año anterior, lo que “confirma la eficacia de la cadena de suministro alimentaria” desde el inicio del confinamiento, señala la Asociación de Fabricantes y Distribuidores Aecoc.  En este sentido, cabe recordar que España tuvo la cadena de suministro más eficaz de Europa durante la pandemia.El 82% de los consumidores afirma no haber experimentado problemas de abastecimiento, superando la media europea del 77%, según una encuesta realizada por Morning Consult para IBM.

Hace unos días la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) reivindicaba ante la Comisión Europea, el reconocimiento de la distribución alimentaria como sector estratégico esencial, al considerar que ésta es mejor manera para hacer frente con agilidad y eficacia a la crisis que atravesamos y ante futuras crisis. Felipe Medina, secretario general técnico de la asociación, defendió ante la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea que el sector de la distribución alimentaria debe ser incluido en el marco la propuesta de “soberanía estratégica” que Europa está desarrollando gracias a su capacidad de garantizar el acceso a la alimentación de todos los europeos en momentos difíciles y transmitir así una tranquilidad muy necesaria durante los momentos más delicados de las crisis.

Los datos lo avalan, intentemos ser conscientes como consumidores y evitemos un pánico innecesario.

FUENTE: FOODRETAIL