Nuestros almacenes tienen una gran capacidad, teniendo en cuenta que somos actualmente una de las empresas referentes en Huelva sobre la logística del frío, nuestras instalaciones deben estar equipadas y ordenadas para ofrecer el mejor servicio a todos nuestros clientes.

¿Cómo optimizamos el espacio en nuestros almacenes?

 

Al trabajar con productos de frío, tenemos que vigilar constantemente la temperatura de nuestras zonas frías, para que no se rompa la cadena de frío y la mercancía permanezca en buen estado desde que llega a Frostpoint hasta su punto de destino.

No obstante, optimizar el espacio en nuestras instalaciones es una prioridad que mantenemos en nuestro día a día, pues gracias a una serie de pautas conseguimos tener todo en orden.

Las pautas que se han establecido en Frostpoint son aplicables a cualquier empresa de logística y almacenamiento.

Limpieza:

La limpieza es primordial para establecer un orden. Un espacio limpio siempre ayudará a quienes se encargan de colocar y recoger la mercancía, conocer el stock, priorizar el orden de salida, etc …

Organización y orden:

El equipo que trabaja en el almacén debe tener como premisa el orden, para ello lo más adecuado es que se pongan una serie de técnicas que faciliten esta labor, es decir, que exista una organización.

Uno de los ejemplos que Frostpoint lleva a cabo es ordenar la mercancía según la marca, el tamaño o la temperatura, así resulta más fácil encontrar los productos, agilizando los tiempos de trabajo.

Estanterías y maquinaria:

Tener los materiales y maquinarias adecuados, es imprescindible para que el sistema de almacenamiento pueda ser eficiente.

Hay que tener en cuenta tanto el espacio de la nave, como la cartera de clientes con la que trabaja, pues no se puede comparar una pequeña empresa de logística que reparte cien paquetes diarios, a empresas de envío y recepción de mercancía a nivel nacional.

Las estanterías deben ser resistentes, e incluso adquirir específicas para la colocación de palets, así como la maquinaria, la cual facilitará y agilizará el trabajo a los encargados del almacén.

¿Cuál es la maquinaria para el almacenaje?, carretillas, transelevadores de palets o de cajas, apilador…

Especialización y cualificación en los trabajadores/as:

Contar con un equipo de profesionales formados para ejercer su trabajo es imprescindible, pues la eficiencia y la seguridad son muy importantes para que la empresa funcione de forma correcta.

De ahí la importancia de pedir los certificados de manipulación, carnets de carretilleros, de camiones, estudios de marketing, etc…

Estos son tres puntos indispensables, el buen funcionamiento y los buenos resultados mejorarán con la optimización del espacio de almacenamiento.

Para más consejos y novedades sobre logística de frío, no dude en consultar nuestra web

Cuando hablamos de Logística Verde, nos referimos a un conjunto de acciones realizadas en el sector de la logística y el transporte, para que el impacto sobre el medio ambiente se reduzca lo máximo posible, y con ello poder afianzar una empresa sostenible.

¿Cómo aplicar la sostenibilidad en la logística?

Para que una empresa de logística pueda identificarse como sostenible o verde, han de realizarse una serie de cambios, todos con un fin común: reducir la contaminación en cada una de sus áreas.

Cuando hablamos de áreas nos referimos a todo lo que compone una empresa de logística, desde la flota de vehículos hasta los almacenes.

Siendo más específicos han de trabajar en:

  • Reciclar todos los materiales destinados al deshecho
  • Actualizar los almacenes para que el gasto energético se reduzca
  • Emplear transporte ecológico, concretamente híbrido

Punto por punto desde Frostpoint explicamos cómo han de implementarse los cambios hacia la sostenibilidad en la logística.

Si nos referimos al reciclaje de los materiales que ya no se van a emplear, las empresas tienen múltiples opciones: llevarlas a un punto verde de reciclaje, darles otra utilidad o vida donándolas a ONGS, o bien cambiando el material hasta ahora utilizado. En el caso de muchas empresas han optado por emplear palets de cartón para con ello evitar el uso de la madera, el impacto que crea su fabricación, así como su coste. Otro ejemplo es el embalaje, evitar el uso del plástico y ser mucho más eco con el packaging.

En el caso del transporte, lo ideal es tener una flota de vehículos híbridos o eléctricos, con el fin de reducir las emisiones de gases contaminantes. Otro punto a destacar es poder disminuir el trayecto, realizar las rutas más cortas, de esta forma se ahorrará en combustible y en contaminación.

Los almacenes son una de las áreas más desconocidas, pero en las que se pueden trabajar mucho para evitar el exceso de empleo de energía. Implantar energía solar en las naves industriales, es una opción más que válida para hacer verde a una empresa de logística y transporte. Se reducen costes en electricidad y un malgasto energético. Así, también es recomendable que los vehículos empleados para la carga y descarga de mercancías sean también de batería.

Todas estas ideas son factibles y fácilmente aplicables en cualquier empresa de logística y transporte, pues entre todos deseamos obtener un método sostenible y respetuoso con el medio ambiente que permita realizar nuestra actividad empresarial.

Cuando hablamos de logística no debemos obviar que además del servicio de reparto, también se incluye el del almacenamiento, el cual crece año tras año, concretamente el almacenamiento en frío.

La demanda de productos congelados ha crecido de forma considerable este último año en nuestro país, todo ello propulsado por la pandemia, que comenzó en el 2020 y ha creado nuevos hábitos de compra entre los consumidores.

Entre estos nuevos hábitos destacan: la compra de alimentos a través de internet, y el aumento del consumo de alimentos congelados.

Estos hechos han provocado el crecimiento de empresas como Frostpoint dedicadas a la logística de este tipo de productos, y con ello la necesidad de ampliar sus recursos: personal cualificado, adquisición de flota, y ahora el almacenamiento en frío.

¿Es una inversión arriesgada adquirir más metros para el almacenaje en frío?

Según el Informe del Observatorio de Almacenamiento en Frío de Adelfes, el cual ha sido elaborado por cincuenta expertos del sector del almacenamiento en frío, la respuesta es clara y contundente: no.

Puesto que se prevé un crecimiento anual (que ya ha comenzado) de un 14,8% hasta el próximo 2028, es decir, en estos próximos años la demanda de congelados puede llegar a crecer más del 100%, de ahí la necesidad de proveer de un lugar acondicionado para su almacenaje.

En este informe se sacan más conclusiones, importantes y a tener muy en cuenta:

Una de ellas, es que las nuevas ampliaciones o adquisiciones que vayan a ser destinadas al almacenaje en frío tendrán que ser más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Para ello deberán reducir sus gastos energéticos e implementar la tecnología más avanzada que sea capaz de cumplir con dicho objetivo.

Con la idea de favorecer la reducción del gasto energético y, por tanto, ofrecer un servicio más limpio, estas nuevas naves estarán más próximas al consumidor y a los centros de producción, evitando así el empleo del vehículo para largos trayectos innecesarios.

Para acabar, entre otra de las conclusiones destacamos la siguiente; las nuevas naves para el almacenaje de productos fríos deben estar preparadas tanto para abastecer a las e-commerce, como al mercado internacional. Por lo que conllevará a crear un equipo cualificado con la capacidad de trabajo para estos dos ámbitos.

En Frostpoint ya tenemos instalaciones de almacenaje con todas las exigencias pertinentes para el abastecimiento de productos en frío nacional. Contamos además con un equipo profesional eficaz, adecuado y especializado en cada área de logística, y a ello le sumamos nuestra flota de vehículos, preparada para realizar repartos en frío allí donde nos requieran.

No obstante, noticias como esta nos estimulan, no solo para seguir creciendo como empresa, sino para ofrecer el mejor de los servicios a nuestros clientes.

Si quieres mantenerte al día de todas las noticias de logística de frío, consulta nuestra web.

 

Llegan nuevas noticias y novedades para el sector de la logística del frío, la investigación tecnológica nos trae la congelación Isocórica, una innovadora forma de congelar alimentos que trae consigo un ahorro energético considerable.

¿Qué es la congelación Isocórica?

Hasta ahora para la congelación de los alimentos se ha empleado la técnica de la congelación isobárica, que se produce mediante una presión atmosférica constante. Cumple sus funciones, pero se requiere mucha energía para su empleo.

Con el cambio climático y el gasto económico que supone la energía en la actualidad para la industria, se ha buscado una nueva alternativa, que cumpla la misma función pero que reduzca los gastos, y sea más respetuosa con el medio ambiente. Se ha conseguido; ha llegado la congelación Isocórica que además de cumplir su función, se consigue reducir hasta un 70% en gasto energético.

Los estudios científicos comenzaron en la Universidad de California-Berkeley, en el año 2005, desarrollándose concretamente para transportar órganos de trasplantes, células y tejidos.

El éxito fue tal que se propusieron incorporar este nuevo método de congelación en alimentos, comenzando las pruebas en el laboratorio en 2017.

Pero, ¿en qué consiste la congelación Isocórica?

La congelación Isocórica consiste en el almacenamiento de los productos en un recipiente sellado, realizado en plástico duro o metal, que se llena de un líquido similar al agua.

Mientras que la congelación Isobárica la comida se expone al aire y se congela sólida a temperaturas inferiores de 32 º F, la Isocórica conserva la comida sin transformarla en un bloque de hielo sólido, lo que además de ser más rápido, requiere de mucha menos energía y hace que la calidad de la comida se mantenga intacta, pues estando sumergida en líquido no hay peligro de que se cristalice el hielo.

Toda una revolución que pronto se instalará en nuestros sistemas de logística del frío.

En Frostpoint estamos al tanto de todas las novedades sobre logística del frío, y a su disposición para transportes nacionales en productos congelados.

Mientras la Covid-19 sacudía los cimientos de muchos de los sectores económicos a nivel nacional, para otros suponía un antes y un después en su evolución y tendencia. Es el caso de la logística, que inmersa en un proceso de digitalización, debía acelerar su transformación para adaptarse a la situación, la demanda y nuevos hábitos de consumo. El auge del ecommerce, cuyas ventas se espera alcancen los 45.000 millones de euros este año, suponiendo un crecimiento del 24% respecto a 2020, desencadenaba una revolución digital en este sector que se manifiesta claramente en las previsiones de cara a 2022.

Nunca mejor dicho, para adaptarse a los nuevos tiempos, la logística mira hacia y trabaja hacia la eficiencia y la reducción de costes en un momento de transformación digital que afecta ya a todos y cada uno de los procesos de la cadena de suministro.

Hacer frente a la demanda y la exigencia será el objetivo y para ello el sector tendrá que seguir de cerca estas tendencias hacia las que ya hemos comenzado a orientar la logística en los dos últimos años y que habrá que empezar a consolidar en este ya próximo 2022.

Logística verde

La logística verde es el conjunto de iniciativas en materia de transporte y logística encaminadas a analizar y reducir el impacto negativo en el medio ambiente derivado de esta actividad. Reducir el tráfico, sobre todo en las grandes ciudades, las emisiones y los residuos que se generan es el objetivo y es el propio consumidor que demanda este tipo de modelo de negocio al que deberá tender el sector en los próximos años.

Automatización y robotización

En la logística, la gestión eficaz del tiempo es uno de los pilares básicos para cualquier empresa de distribución. De ahí que automatizar el proceso de la logística de almacenes haya dejado de ser una opción para hacer frente, no sólo a las propias necesidades de eficacia que puede demandar una empresa, sino también al crecimiento de un sector impactado directamente por el auge del ecommerce y las tendencias generadas por nuevos hábitos de consumo.

Parte de estos procesos automatizados son los que ya comienzan a ejecutar los robots, creados e involucrados cada vez más en todos los procesos físicos que componen la logística actualmente.

Profesionalización digital

Solo con personal especializado la transformación digital podrá llegar a ser una realidad. Personal con habilidades en tecnología, capaces de gestionar procesos que ahora requieren una formación y unos conocimientos adaptados a la nueva normalidad de una cadena de distribución y/o almacén logístico.

De ahí que las empresas demanden en la actualidad expertos en big data, automatización de procesos, Inteligencia Artificial y Tecnologías de la Información y la Comunicación, entre otros conocimientos.

Mejora en la cadena de suministro

Es el objetivo y una de las consecuencias de la aplicación de las tendencias mencionadas. Ciclos automatizados, gestión eficaz de la flota con sistemas de control, personal cualificado… es decir, el conjunto de acciones llevadas a cabo con la finalidad de asegurar que se llega a satisfacer todas las necesidades del cliente.

Almacenes y camiones inteligentes

Si en la gestión de almacén ya podemos apreciar, gracias a la automatización de procesos y a la incorporación de robots, como será la logística del futuro más inmediato, también comienzan a aparecer cada vez más propuestas para el uso de camiones inteligentes.

La conducción autónoma está a la vuelta de la esquina y nos permitirá, gracias a las redes 5G, monitorear el viaje de un camión no tripulado. Sistema que reduce errores de conducción, aumentando así la seguridad vial, entre otras ventajas para nuestra cadena de suministro.

Cuando el producto congelado ha sido envasado y emprende su camino hacia el lineal de las cadenas de alimentación, la logística alimentaria es un pilar fundamental. Además, dentro de esta fase de la distribución, el transporte debe procurar mantener la cadena de frío para que no se pierdan las propiedades de los productos congelados contenidos ni se vea comprometida la calidad y la seguridad de los mismos.

En este sentido, está legalmente establecida la temperatura de los alimentos perecederos, según su tipología, en los siguientes rangos:

  • Alimentos congelados: menor o igual a -19ºC
  • Alimento refrigerado con una fase duradera menor a 24h: menor o igual a 9ºC
  • Alimento refrigerado con una fase duradera mayor a 24h: menor o igual a 5ºC
  • Alimentos calientes: mayor o igual a 67ºC

Un buen centro de recepción de mercancía deberá comprobar, por medio de un termómetro específico alimentario, que dentro de ese camión de transporte y analizando cualquiera de las cajas que componen el envío, se mantiene una temperatura mínima de -18ºC para ser aceptada. Otra cifra podría suponer que, en algún momento, la mercancía se ha visto comprometida y, por tanto, no sea segura.

Con el objetivo de que ese camión no vuelva con una mercancía rechazada, las empresas de transporte de congelados son estrictas en este sentido y, desde el inicio del proceso, deben tomar medidas que garanticen la correcta organización y gestión del camión y su mercancía de forma correcta y eficaz.

Pautas que garantizan la calidad y la eficacia del transporte de los productos congelados

Previamente a la carga, la caja del camión será pre-enfriada con objeto de que no haya una descompensación de temperaturas. Cuando la caja esté fría, se cerrarán las puertas para evitar que entre el calor dentro de la caja y se colocará el producto congelado en el fondo del camión según el orden de entrega de mercancía.

En el caso de que también se incluyan productos refrigerados, éstos deberán colocarse en la zona de apertura de la puerta para evitar pérdidas de temperatura a lo largo del proceso de entrega y apertura de puertas. En muchos casos, se suele colocar una pared movible y aislante para separar ambas zonas y proteger la mercancía de los posibles cambios de temperatura.

Respecto al vehículo en sí, la pared del camión está compuesta por una espuma aislante (panel sándwich) que mantiene la temperatura interna del vehículo a salvo de la del exterior. En momentos de extremo calor se mantiene gracias a un aparato que produce frío y que es controlado a través de un termostato.

 

Los camiones destinados al transporte de este tipo de alimentos suelen contar con dos equipos de frío multitemperatura para permitir que, en cualquier parte del camión, pueda haber diferentes tipos de temperatura. Los rangos suelen ser los siguientes: para los productos refrigerados, se suele mantener entre +0º y +5ºC; en cambio, para los productos congelados el rango se sitúa entre -19ºC y -25ºC.

Respecto al volumen de carga, los camiones pequeños pueden tener hasta seis palets mientras que los camiones tráiler pueden cargar hasta 33.

A la hora de colocar la carga es importante saber la ruta y puntos de entrega para que se sitúe de forma eficiente, evitando así el exceso de apertura de puertas y movimiento de la mercancía y, en consecuencia, pérdidas de temperatura que supongan mercancía devuelta.

En la logística, la gestión eficaz del tiempo es uno de los pilares básicos para cualquier empresa de distribución. En el caso del frío, la necesidad de controlar este proceso se acentúa, siendo necesaria hoy en día ya la implantación de sistemas que nos permitan garantizar un autocontrol eficaz de toda la cadena de distribución.

De ahí que automatizar el proceso de la logística de almacenes haya dejado de ser una opción para hacer frente, no sólo a las propias necesidades de eficacia que puede demandar una empresa, sino también al crecimiento de un sector impactado directamente por el auge del e-commerce y las tendencias generadas por nuevos hábitos de consumo en auge.

En Frostpoint, la implantación de la tecnología OVERLAY hace ya tiempo que nos garantiza un autocontrol eficaz de todos nuestros puntos críticos, más allá de los demandados por los sellos de calidad. Es así como, además, nos aseguramos de que nuestros productos no corran riegos durante su almacenamiento y posterior trayecto, jugando un papel fundamental, en este sentido, el control de la temperatura en almacén y trayecto, junto a los plazos de distribución.

La implantación de nuevas tecnologías que nos permitan gestionar los tiempos y, a su vez, conocer el funcionamiento del ciclo automatizado de la logística, garantiza a la empresa la calidad del servicio.

Fases del ciclo automatizado

En la logística, el ciclo automatizado pasa a desarrollarse de la siguiente manera:

  • Pedidos:

Recepción automática de pedidos a partir de: preventa, televenta y tienda web.

  • Logística de almacén:

Comienza el proceso de carga partiendo de todos los pedidos disponibles. Aquí se genera la orden de carga por ubicaciones, se asignan los lotes, se gestionan las roturas de stock, la introducción de pesos variables…

  • Logística de reparto:

Al cerrar la hoja de carga se generan los documentos de venta pertinentes en base a la ruta previamente establecida. Es el momento de que los pedidos salgan del almacén hacia los clientes.

  • Entrega

El repartidor edita los cambios no previstos desde el dispositivo móvil, abonos, devoluciones. Valida e imprime el documento final. Gestiona los cobros de contado y cartera.

  • Liquidación:

Entregas de dinero, liquidación económica del repartidor, cuadre de mercancía y registro de los documentos de venta y cobros realizados, son algunas de las funcionalidades que nos permite la automatización de todo el proceso.

Flota automatizada y eficaz

En este ciclo automatizado de los procesos de la logística de almacenes y distribución, el control eficaz de la flota, tal y como hemos destacado, cobra importancia, sobre todo en sectores como el del frío.

Garantizar los tiempos sin romper la cadena de frío, garantizando que el producto no sufra riesgos críticos en el control de temperatura y llegue a destino en los plazos establecidos, es el objetivo de Frostpoint a la hora de incorporar sistemas como el OVERLAY en la gestión de su flota.

Su implantación nos ofrece un servicio de geolocalización, gestión de flotas, seguimiento de vehículos e informes de actividad, permitiendo visualizar el recorrido de los agentes tanto en tiempo real como en diferido, mostrando las actuaciones realizadas en cada cliente, los kilómetros recorridos y el tiempo dedicado.

También podemos simular visualmente diferentes itinerarios, para asignar a cada agente la ruta más idónea. Así, la aplicación no solo es útil para saber dónde se encuentran los agentes en cada momento, sino que aporta ventajas como herramienta para la gestión de rutas.­­­

El sector de la Logística y el Transporte representa el 7,9% del PIB español. Una cifra que alcanza el 10% si se tienen en cuenta actividades de carácter logístico que llevan a cabo empresas comerciales, industriales y de servicios.

La cifra de negocio anual del sector alcanza los 111.000 millones de euros, concentrando alrededor de 197.000 compañías y generando casi un millón de puestos de trabajo.

Su importancia es clara y su evolución continua, sobre todo ahora que las condiciones del mercado han cambiado, situando al sector entre los más afectados, tanto en lo positivo como en lo negativo, a raíz de la pandemia mundial que vivimos.

Nuevas tendencias han llegado para quedarse suponiendo, no sólo una ventaja competitiva para el sector sino, sobre todo, una necesidad para adaptarse a los cambios y no quedarse atrás en un mercado que destaca por su fuerte competitividad y su incesante evolución.

En este contexto, los profesionales del sector de la logística han jugado y juegan un papel fundamental dada su necesaria adaptación a los cambios y evolución que se plantean de manera constante. Pero, sabemos quiénes son los profesionales del sector más demandados y sus funciones.

Quiénes son y qué hacen

 

La crisis sanitaria provocada por la Covid-19 desencadenó una serie de cambios que en el sector de la Logística y el Transporte se reflejan claramente en el auge del e-commerce y la logística que conlleva, con un crecimiento de más de un 50% desde que empezara la pandemia debido, principalmente, al cambio de conducta de los consumidores.

De esta forma, puestos como el de mozo/a de almacén, repartidor/a o transportista se han convertido en profesiones al alza, situándose entre las más demandas del sector.

Mozo/a de almacén

Tal y como hemos visto, es uno de los perfiles más demandados en el sector de la logística. Sus funciones van a depender del tipo de instalación en el que preste sus servicios pero, a grandes rasgos, se ocupa del funcionamiento y comprobación de todas las operativas logísticas que tienen lugar en un almacén, desde la recepción de mercancías hasta su expedición.

Gestor/a de stock

A diferencia del mozo/a, el gestor de stock se encarga de todas las operaciones relacionadas con el almacenamiento de productos en almacén, buscando siempre el equilibrio perfecto para que contemos con las existencias adecuadas a nuestra demanda sin que los costes de almacenamiento supongan pérdidas.

Carretillero/a o conductor/a de carretillas elevadoras

Es la persona encargada de conducir una carretilla elevadora, utilizada en numerosos tipos de instalaciones para elevar y transportar cargas. Sus funciones incluyen desde la recepción y colocación de paquetes y otro tipo de carga en las tarimas o palés de un almacén, hasta la preparación de pedidos y su empaquetado o la revisión de albaranes.

Jefe/a de almacén

Es un puesto clave en la logística y, también, uno de los más demandados ya que es la persona encargada de coordinar y dirigir la entrada y salida de mercancía. El jefe/a de almacén supervisa todos los procedimientos que se desarrollan en las instalaciones logísticas, siendo uno de sus objetivos primordiales, optimizar tanto el espacio del almacén como las tareas que allí se llevan a cabo.

Manipulador/a

Entre las funciones de un manipulador están la de recibir la mercancía, clasificar los productos para su ubicación, registrarlos en el inventario, preparar los pedidos, empaquetarlos y enviarlos al cliente. Puesto fundamental en esta nueva era del e-commerce, aunque suele ser uno de los que menos retribución percibe.

Repartidor/a

Son los más conocidos del sector dada su relación cada vez más habitual con los consumidores y usuarios. Además de llevar la mercancía al lugar que corresponde, se encargan de planificar horarios y rutas para que el reparto sea lo más eficiente posible. La distribución de la mercancía en el vehículo de manera correcta para facilitar el reparto es otro de sus cometidos fundamentales.

Técnico/a de logística

Es un profesional titulado con formación superior o especializada, que gestiona de forma eficaz y rentable todos los recursos materiales y humanos que participan en la cadena de distribución de una empresa y su logística interna, es decir, del aprovisionamiento y/o planificación de la recepción de las mercancías.

Técnico/a de compras

La experiencia suele ser muy valorada en este puesto ya que es el responsable de reducir costes e incrementar la calidad de los productos. Selecciona y negocia con proveedores, controlando la calidad de los productos, su stock, toda la documentación relativa a los procesos de compra.

Técnico/a de operaciones

Supervisa, coordina y ejecuta las operaciones logísticas mencionadas, siendo una pieza clave también en cualquier instalación del sector.

Técnico/a de Exportación e Importación

Para aquellas empresas que cuenten con este servicio, es el profesional encargado de gestionar el cumplimiento de las obligaciones documentales aduaneras y fiscales necesarias para la entrada y salida de productos de nuestro país (certificados, aranceles…).

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana continúa dando a conocer las líneas básicas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que ha sido aprobado por la Comisión Europea el pasado mes de junio, dando luz verde a la puesta en marcha de un ambicioso documento en el que se incluyen medidas e inversiones hasta 2.026.

Esperado por los diferentes sectores implicados, el plan traza la hoja de ruta para la modernización de la economía española, la recuperación del crecimiento económico y la creación de empleo tras la pandemia, con el objetivo de afrontar y estar preparados para los retos del futuro más próximo.

Para el transporte y la logística, el documento incluye retos y objetivos que afectan directamente al sector y que se recogen en dos de las líneas de actuación de las cuatro que se proponen como ejes fundamentales del plan, la transición ecológica y la transformación digital.

Según el propio Ministerio, el contexto actual hace necesario un impulso claro para el transporte como clave en la cohesión económica, social y territorial del país, sobre todo tras una pandemia que ha generado efectos directos sobre la demanda y su evolución.

Movilidad sostenible

Uno de los ejes que afectan directamente al sector del transporte y que está relacionado directamente con la transición ecológica del mismo, es el Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos que incluye el documento.

En este apartado, el objetivo fundamental es impulsar la descarbonización de la movilidad urbana, la mejora de la calidad del aire y de la calidad de vida en las ciudades, aprovechando las oportunidades económicas, sociales e industriales asociadas a esta transformación.

Para lograr estos objetivos el documento contemple un plan de choque con medidas dirigidas al propio tejido de la ciudad y a sus infraestructuras, la potenciación y optimización del transporte urbano y metropolitano, el impulso a la electrificación de la movilidad y la mejora de la calidad del aire a través, por ejemplo, del apoyo a la renovación del parque de vehículos ligeros o la adopción del vehículo eléctrico.

Está previsto que, con estas medidas, se produzcan beneficios de calado para la sociedad, la economía y el medio ambiente, incluyendo la reducción del uso de energías fósiles y el incremento de fuentes renovables, la reducción de la polución del aire, agua y suelo, la reducción de los niveles de ruido, además de un importante efecto tractor sobre la actividad económica y la industria y el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

Transformación digital

 

También en el apartado de Movilidad sostenible, segura y conectada que contempla el Plan en lo que respecta a las infraestructuras y a los ecosistemas denominados resilientes, aquellos con capacidad para mantener funciones y procesos clave ante tensiones y/o presiones, al resistirse y luego conseguir adaptarse al cambio, el esperado documento contempla retos y objetivos relacionados también con la movilidad y el transporte, en este caso, de cara a la transformación digital del sector.

Según de el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, las infraestructuras de transporte son elementos esenciales para el desarrollo de los territorios y la cohesión social y territorial, así como para el incremento de la productividad, la mejora de la competitividad y la capacidad de exportación de la economía, por lo que resulta fundamental que sean fiables, sostenibles, resilientes y de calidad.

De ahí que el documento incluya, de manera clara, medidas e inversiones destinadas a modernizar, digitalizar y mejorar la seguridad y sostenibilidad de las infraestructuras clave de transporte interurbano e intermodales en todo el territorio nacional, con especial atención al transporte ferroviario.

También, objetivos de cara a hacer frente a las nuevas demandas y retos que plantean las infraestructuras de transporte y entre los que destacan el desarrollo de los corredores europeos, una red nacional de transporte más interoperable de acuerdo con los estándares europeos o mejorar la logística y la intermodalidad mediante el desarrollo y/o modernización de terminales logísticas, puertos y accesos a los mismos.

Asimismo, directamente relacionados con el sector de la logística y el transporte, nos encontramos también con grandes retos como la digitalización y sostenibilidad del transporte, mediante un ambicioso programa de apoyo al transporte basado en la digitalización, la introducción de nuevas tecnologías en el sector y el impulso de su sostenibilidad.

 

Con una inversión superior a los 13.000 millones de euros para la Movilidad sostenible, segura y conectada, este ambicioso Plan se espera de manera urgente en los principales sectores económicos del país tras la crisis sanitaria en la que aún estamos inmersos.

Desde el punto de vista de la movilidad y el transporte, la crisis sanitaria provocada por la pandemia en la que estamos inmersos ha supuesto, al igual que en la práctica totalidad de los ámbitos que afectan a un país, una situación sin precedentes.

La limitación de la libre circulación de las personas, el cierre de fronteras, la restricción de movimientos y actividades, el miedo al contagio, el cambio de costumbres y adquisición de nuevas costumbres y normas… han condicionado nuestro día a día, afectando a su vez, al normal funcionamiento de las empresas, organizaciones y gobiernos, que han tenido que adaptarse a la nueva situación con nuevas pautas y decisiones.

Actualmente, la pandemia y sus consecuentes restricciones siguen presentes y, por tanto, la movilidad sigue anclada en niveles inferiores a los de años anteriores a su inicio. Una situación que hace necesaria la investigación y el análisis de las posibles consecuencias de esta crisis, al objeto de poder predecir y anticiparnos a las mismas para afrontar con éxito sus efectos de cara a los años venideros.

En este sentido, el Observatorio del Transporte y la Logística en España ha elaborado un informe en el que destaca la importancia de profundizar en cómo la experiencia vivida en la crisis sociosanitaria generada por la pandemia influirá en la movilidad y el transporte del mañana.

El incremento del teletrabajo, el desarrollo y la prestación de servicios de forma online, la educación no presencial, la importancia de la seguridad sanitaria en general, y en particular en el transporte y la movilidad o el protagonismo de la digitalización y las nuevas tecnologías han tenido y tendrán su incidencia en el futuro más inmediato de los sectores afectados o directamente relacionados por los cambios que se han producido en la movilidad y el transporte pero, además, podemos añadir otros aspectos que serán clave, sobre todo, para la empresas dedicadas a la logística.

Transporte y seguridad sanitaria

El estudio del Observatorio destaca una de las cuestiones con más ámbitos de aplicación y con más incidencia desde que comenzara la pandemia, que ha puesto de manifiesto la importancia de la seguridad sanitaria en general, y en particular en el transporte y la movilidad.

Así, “la seguridad sanitaria ha adquirido identidad propia junto con las vertientes de seguridad habitualmente consideradas en el transporte, como son la seguridad física, la seguridad operacional, y la ciberseguridad” suponiendo, en consecuencia, avances en materia de desinfección, limpieza y provisión de equipos individuales de protección a los trabajadores del sector del transporte. Todas ellas medidas que, en base a la experiencia vivida y el análisis de la misma, previsiblemente, podrían perdurar en el tiempo.

Además, debido a la importancia adquirida por la seguridad sanitaria en todos los ámbitos, en un corto espacio de tiempo hemos podido comprobar cómo se han puesto en marcha certificaciones de protocolos y medidas para garantizar la seguridad de los empleados y de los usuarios del sistema de transporte, que creemos han llegado para quedarse.

El impacto del comercio electrónico

 

La crisis sanitaria generada por la pandemia actual ha acelerado los cambios en el consumo que ya habían comenzado a producirse en los últimos años.

Según el informe Global Consumer Insights Survey 2020, elaborado por la consultora PwC, el 50% de los consumidores globales -el 54% de los españoles- aseguran haber disminuido las compras en establecimientos físicos desde el inicio de esta crisis sanitaria. Se da un incremento del uso del móvil y del ordenador como canales de compra y una mayor preocupación por la salud; aumentando los gastos en alimentación, entretenimiento y aparatos electrónicos y cayendo el consumo de ropa, calzado y restauración.

Este cambio en el patrón de comportamiento de los consumidores influye de manera directa en la movilidad y el transporte, ya que el incremento del comercio electrónico impacta claramente en la distribución urbana de mercancías.

Cada vez se realiza un mayor consumo por estos medios electrónicos y además se demandan tiempos de entrega más reducidos. Por tanto, ante el fuerte incremento de este campo como consecuencia de la pandemia se abren nuevos retos y oportunidades, como el desarrollo de nuevos sistemas de entrega y recogida de paquetería en buzones inteligentes en lugares públicos o en las zonas comunes de urbanizaciones residenciales o en vehículos particulares a través de una app que permita la apertura del coche al repartidor.

Asimismo, pueden desarrollarse microhubs o centros de microdistribución logísticos en los barrios de las ciudades, como pequeñas unidades de distribución logística descentralizadas que además permiten la distribución a los clientes finales en vehículos de bajas emisiones, o incluso en bicicleta o a pie, según recoge el análisis del Observatorio del Transporte y la Logística en España.

Reconfiguración de centros de producción

Además, tenemos que hablar también de la reconfiguración de centros de producción de las empresas a la que nos ha obligado la situación actual y sus consecuencias directas en las cadenas logísticas, aspecto que deberá tenerse en cuenta sobre todo de cara al futuro más inmediato.

En este sentido, la posición geográfica de España puede ser un factor a tener en cuenta ya que, si bien es un país periférico en el ámbito europeo, puede ser la puerta de entrada de multitud de productos procedentes de diversas partes del mundo al continente.

Por tanto, según el análisis del Observatorio, dado que, salvo casos puntuales, se cuenta con capacidad suficiente en las infraestructuras nodales destinadas a la manipulación de mercancías, es probable que los esfuerzos tengan que orientarse hacia la mejora de las conexiones entre los distintos modos de transporte.