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No sabemos a ciencia cierta cómo serán aún estas navidades, pero es indudable que, en mayor o menor grado, podremos reunirnos y disfrutar de las cenas y almuerzos propios de estas fechas. A distancia, en pequeños grupos, sean almuerzos, meriendas o cenas, de igual manera, habrá que estar prevenidos, tal y como venimos haciendo cada año muchos de los que optamos por hacer la compra de productos típicos navideños con una determinada antelación. 

Adquirir ahora los productos que utilizaremos durante la celebración de las comidas de Navidad sólo conlleva ventajas y mucho más aún cuando la actualidad manda en materia de horarios, desplazamientos, aglomeraciones e incluso precios, con motivo de la crisis sanitaria provocada por la Covid-19.

Es ahora, por tanto, un excelente momento para hacer nuestra previsión y planificación de gastos de cara a las próximas navidades. Llenar la despensa y el congelador nos ahorrará más de un quebradero de cabeza.

Comprar de esta forma es una opción que no solo beneficiará a nuestro bolsillo, la calidad de los productos merma en muchos casos, los precios suben en muchos otros y el aumento de la demanda sólo provoca colas, aglomeraciones, estrés e incluso llegar a tener que conformarnos con productos que no son los deseados ante la falta de existencias propia de estas fechas.

bearfotos – Freepik

Mariscos, caldos, carnes, dulces, embutidos y pescados forman gran parte de nuestra dieta navideña. Saber conservarlos será la clave del éxito de los ágapes y comidas que queramos preparar durante las próximas semanas.

En este sentido, al margen de nuestra despensa, será fundamental saber cómo debemos conservar en frío los alimentos que adquiramos con anterioridad. Congelar productos de forma correcta y seguir el proceso de descongelación adecuado hará que nuestras comidas navideñas mantengan sus cualidades nutricionales y, al mismo tiempo, podamos consumirlas de manera segura.

Aquí no sólo entran en juego las pautas a seguir para congelar y descongelar en casa alimentos frescos comprados con anterioridad. Todos sabemos ya en mayor o menor grado cómo debemos proceder a la hora de mantener la cadena de frío del mercado a nuestros domicilios. También tenemos claros consejos para congelar en tiempo y forma y, posteriormente, descongelar sin que los alimentos se deterioren o pierdan sus características nutricionales. Pero, no obstante, otra de las opciones de compra que más nos planteamos en estos momentos de alarma sanitaria y restricciones, es la adquisición de productos previamente congelados, es decir, aquellos que van “de las cámaras de congelación a su frigorífico”.

Este es el lema de Congelados en Casa, plataforma de e-commerce formada por distintas empresas del sector de frío con vocación de ser una ventana digital a los productos de máxima calidad al alcance de clientes finales.

El consumo de productos congelados creció un 39% durante el confinamiento, aunque según la consultora Nielsen, su consumo ya había aumentado en 2019. Es decir, esta opción de compra se ha convertido en la gran aliada de nuestras cocinas.

Igualmente, la adquisición de productos online es uno de los recursos al alza que nos deja esta pandemia, con un crecimiento del 75% durante los meses en los que se implantó el Estado de Alarma. Una opción que, además, en el caso de la alimentación, ha llegado para quedarse ya que uno de cada cuatro consumidores afirma que seguirán usando este canal para realizar sus compras.

Optar por adquirir productos congelados para estas navidades parece que se presenta, por tanto, como uno de los modelos de comportamiento que más se repetirán entre los consumidores.

Las nuevas conductas adquiridas durante este periodo de crisis sanitaria, la falta de información sobre las actividades, formas de reunión o la movilidad que tendremos para las próximas fiestas, la incertidumbre, el miedo… convierten la compra de alimentos congelados en una de las prácticas que, sin lugar a dudas, arrasará en las estadísticas sobre consumo que se generen en los meses venideros dadas las facilidades y garantías que nos ofrece.

Además, para facilitar la compra de estos productos y convertirnos en los reyes de cualquiera de las celebraciones que nos permitan llevar a cabo esta Navidad, desde aquí os ofrecemos una serie de recomendaciones directamente seleccionadas de la plataforma Congelados en Casa.

Pescados, mariscos, carnes, entrantes y postres que llegarán a tu casa con la garantía que ofrece siempre Frostpoint.

Aperitivos

Mariscos y pescados

Cárnicos

UNA BREVE HISTORIA DE LA CADENA DE FRÍO.

Cuando hablamos de la refrigeración tenemos que remontarnos a más de 2.500 años, a la cuna de la civilización, lo que hoy conocemos como Irak e Irán. La refrigeración cuenta su inicio desde la civilización Persa. En un clima tan complicado como es el valle del Tigris y el Eúfrates, los persas construían túneles de irrigación que desde las montañas les proporcionaban agua y enfriaba sus alimentos. También son célebres los conos de arcilla denominados Yakhcal que aprovechaban las bajas temperaturas de la noche y la evaporación para hacer hielo.

A pesar de las propiedades y beneficios de esta tecnología, no llego a extenderse masivamente, por lo que la mayor parte del mundo seguía dependiendo de la naturaleza para conseguir el hielo que en invierno se cortaba y almacenaba.

En el Valle del Indo y en Egipto se seguía dependiendo igualmente del enfriamiento evaporatívo para la refrigeración de alimentos y bebidas debido a la climatología de la zona.

No es hasta el siglo XVII en occidente, cuando la nobleza empezó a descubrir las virtudes del hielo. Construyendo edificaciones especiales llamadas casas de hielo, la fabricación de hielo se realiza a partir de la nieve. Eran construcciones subterráneas de ladrillo, con una bóveda en su parte superior y construidas normalmente al lado de fuentes o manantiales de agua y con un drenaje para evacuar todo el agua derretida. El mismo hielo almacenado ralentiza el proceso de descongelación y el aislamiento que ofrecen los bloques de ladrillo, además de paja y serrín mantienen baja la temperatura interior.

El uso del hielo y su aprovechamiento cruzó el Atlántico en el s.SVIII, y fue en América, donde el hielo dejó de ser un lujo exclusivo de la gente adinerada. Por los durísimos inviernos de América del Norte, el hielo se obtenía de manera rápida y sencilla. Para mantener el hielo se usaban cámaras frigoríficas realizadas con madera, los colones americanos comenzaron a conservar los alimentos creando así su propia cadena de frío.

No fue hasta 1851, cuando fue inventada la primera maquina de hielo, traída de Australia e inventada por un escocés, James Harrison, por compresión de vapor. En un primer momento utilizada para enfriar la cerveza, pronto este sistema fue optado por el sector de la carne.

Estas maquinas también fueron instaladas en barcos lo que permitió las exportaciones de fruta y carne de Australia por primera vez al resto del mundo.

Ya a mitad del siglo pasado comenzaron a surgir empresas de logística con nuevos métodos de transporte siguiendo la cadena de frío o refrigeración. Hasta este momento la refrigeración de mercancías era trabajo de los fabricantes o distribuidores. Sobretodo debido a las restricciones y las medidas de seguridad que suponían conservar los productos alimenticios, en perfectas condiciones para su consumo humano, sin ninguna posibilidad de contaminación.

Hoy en día los métodos de gestión en la cadena de frío han cambiado y en empresas como Frostpoint hacemos uso de la más moderna tecnología para conservar la calidad de los productos que transportamos hacia nuestros clientes.

Hoy en día conseguir hielo o refrigerar los alimentos está al alcance de casi cualquiera, pero no debemos olvidar, que la comodidad que nos brinda esta nueva normalidad tiene su origen en un proceso de más de 2.500 años.

Podéis encontrar la primera parte de esta historia en Adame Congelados

 

Apuntamos a espacios que puedan quedar libres en zonas céntricas para reconvertirse en puntos de recogida

La crisis del coronavirus ha “acelerado” la demanda de espacios logísticos, locales y naves en las coronas metropolitanas. Destacamos que más allá de una “tendencia coyuntural”, se espera que la situación se mantenga más allá, en función de los nuevos hábitos de consumo.

La evolución del comercio y los hábitos de consumo van a reforzar este comportamiento en el terciario. Además, muchos locales y espacios que ahora pueden quedar libres en zonas céntricas de grandes ciudades pueden reconvertirse en puntos de recogida y gestión logística.

Más actividad del ‘e-commerce’

La Organización Empresarial de Logística y Transporte cifra en el 50% el incremento de los envíos procedentes del e-commerce en las últimas semanas a raíz de la pandemia de coronavirus y la restricción de movimientos por el estado de alarma. Así,  destacamos que estos cambios se traducen en nuevas necesidades inmobiliarias.

Las operaciones en marzo y abril siguieron la tendencia alcista de los meses anteriores pese a la reclusión y las búsquedas de naves se dispararon un 40% en ambos meses respecto a los dos primeros meses del año.
En cuanto a los inmuebles más demandados, sube la búsqueda de naves principalmente en las provincias de Toledo (+560%), Navarra (+160%), Segovia (+150%), Teruel (+150%) y Albacete (+130%), comparando las búsquedas durante el confinamiento con las de antes del Covid-19. Este incremento en búsquedas de naves se da especialmente fuera de las principales ciudades, en las coronas metropolitanas (+700% en Illescas a las afueras de Madrid o +300% en Reus, Tarragona).

Uno de los grandes afectados por el cambio en el ámbito de comercio minorista serán los centros comerciales, que poco a poco se prevé que vayan adaptando su actividad a las nuevas necesidades y demandas del mercado.

salmon congelado

Vienen días duros, es indudable; debemos ser responsables y evitar salir de casa excepto para motivos imprescindibles. Y comer es imprescindible. ¿Cómo afecta la Covid-19 a nuestra compra? ¿Podemos hacerla igual que antes? ¿Qué precauciones deberíamos tener en el supermercado?

Antes de comenzar, es importante remarcar que estamos hablando de un virus respiratorio y no estomacal. Es decir, el riesgo está en el contacto con alimentos de personas contagiadas y éstos de nuevo con personas sanas. Una transmisión por contacto y no por ingesta: de hecho, la EFSA ha indicado que a día de hoy no tiene notificaciones sobre contagios debidos a alimentos.

Otra alarma en la que no debemos caer es el desabastecimiento. El suministro de alimentos está garantizado siempre que sigamos comprando como veníamos haciendo hasta ahora (o sea: de la manera habitual). Si nos llevamos más de lo necesario a lo loco, aumentaremos el desperdicio alimentario y sí podemos tener problemas de reposición. Como no va a faltar comida, compra normal.

Preparar la compra: la lista, la hora y las distancias

Debemos hacer la compra en el menor tiempo posible y saber previamente para cuánto tiempo vamos a llevar comida. Para ello, hay que elaborar un menú: haz una lista de la compra y llévate solo lo necesario. Sigue este método también cuando pase el coronavirus, ahorrarás dinero, tiempo y no comprarás por impulso productos insanos. Aprovechemos las cosas buenas que nos deja este lío.

En segundo lugar, tenemos que decidir en qué momento vamos a la compra, por supuesto, ir solos, salvo que acompañemos a una persona dependiente. Debe ser cuando menos afluencia de gente haya. Algunos acertaréis a la primera, otros el día 15; no te preocupes, vamos a seguir con las recomendaciones para que esto sea lo de menos. Eso sí, debemos permanecer constantemente a un metro y medio de cualquier persona. En el caso de ir a una tienda, debemos esperar nuestro turno en la calle de nuevo a metro y medio del siguiente.

Antes de salir de casa, hazte estas preguntas: ¿Tienes tos? ¿Algún síntoma? No pienses solo en Covid-19: ¿te encuentras mal? ¿Diarrea? No salgas: la primera barrera para evitar contagios es que la gente que está contagiada no salga de casa para nada. Si la respuesta a esas preguntas en NO, fenomenal, pero eso no impide que puedas contagiar y no lo sepas, así que es necesario seguir las medidas de precaución.

Mejor tu bolsa que carritos y cestas

En el supermercado hay carritos y cestas. En algunos están facilitando gel y papel para desinfectar. Si no queda más remedio, hazlo, pero recuerda que el gel hidroalcohólico no cumple con todo su efecto si hay materia orgánica y no tengo claro cada cuánto limpian los carros con agua y jabón así que la recomendación es, si es posible, lleva tus propias bolsas.

¿Es necesario usar guantes y mascarilla? Como nadie enfermo ha ido a comprar, no es necesario el uso de mascarilla. Eso sí, debes ser responsable y:

  • Mantener la distancia de seguridad
  • No hablar encima de los alimentos
  • No tocar los alimentos sin guantes
  • Damos por hecho que no tienes tos, pero si la tienes, tose al antebrazo y lejos de los alimentos
  • No tocarte la cara desde que entras hasta que llegues a casa. (Esto es dificilísimo, lo sé, pero es importante, seamos conscientes de nuestros actos)
  • Utilizar guantes de usar y tirar para elegir fruta y verdura, como hasta ahora venías haciendo, ¿verdad?

Estarás pensando: ¡si para rasgarlo tengo que tocar el guante posterior! Lo sé, lo tenemos en cuenta, el guante está doblado de tal manera que no tocarás zonas críticas que luego estén en contacto con alimentos. ¿Pensabas que estaba así doblado por mala leche? Eso sí, nada de chupar el dedo para abrir la bolsa o el guante. Tómate tu tiempo y ábrelo con paciencia.

En el caso de ser una tienda pequeña: necesitamos la responsabilidad de los dueños y que no abran en caso de tos u otros síntomas. Lavado de manos constante, después de manipular alimentos y después de tocar dinero. El gel hidroalcohólico está bien pero no para evitar el lavado de manos. No sirve de nada el uso de guantes si tocan el alimento desnudo con ellos: lo mejor es utilizar la bolsa en la que se lo van a llevar para tocar el producto. Todos los alimentos deberían estar cubiertos y en ningún caso expuestos a los clientes: es complicado, pero es lo que toca.

¿Qué podemos comprar?

Como vamos a poder ir cuando lo necesitemos, podemos hacer la compra habitual. Si quieres ir menos, no tienes que evitar los frescos, solo elegir los que aguantan más, como naranjas, manzanas, peras, tomates, zanahorias, calabaza, puerros o calabacín (cuando las cosas se ponen chungas, agradecemos las ceras comestibles que se usan para proteger los alimentos y que así duren más ¿eh?).

Si te apetecen otros alimentos que duran menos como acelgas, espinacas, consúmelos los primeros utiliza las conservas o las bolsas de congelado. Ni te preocupes: son igual de nutritivas. No te pongas la excusa de cuarentena para comer mal, a ver si por 15 días vas a pagarlo después tres meses: tienes a tu alcances un montón de comidas saludables como frutos secos, legumbres, fruta, huevos, verdura, pescado, pollo y todo lo demás.

Intenta evitar en la medida de lo posible las chucherías, ultraprocesados y otros alimentos insanos: vamos a pasar mucho tiempo en casa, y si la tentación no vive arriba sino en la alacena vamos a caer en ella muchísimas más veces de las que creemos. ¿Nada dulce? Bueno, todos los que tenemos niños —o antojos dulceros— lo hemos hecho: lleva harina integral y haz un bizcocho.

El momento de pagar

Ya lo tenemos todo, vamos a pasar por caja. Este es otro punto importante a tener en cuenta: en la cola debes mantener el metro y medio de distancia, ya lo sabes, pero con el personal de caja también. Procura no usar dinero en efectivo, es un gran transmisor de este y otros microorganismos: este coronavirus sobrevive unas cuatro horas en las monedas. Ten en cuenta que quien está en la caja va a tener que tocar el dinero de todos los que paséis por allí así que, también por ellos, utiliza la tarjeta. Es mejor aún si tienes la posibilidad de pagar con el móvil, así evitarás tocar el datáfono.

Es el momento de hacer una mención especial a todos los productores, fabricantes, distribuidores y personal de supermercado por todo el esfuerzo que están haciendo estos días. En especial al personal de caja, que además es el que recibe en la mayoría de casos las exigencias, el nerviosismo y, en ocasiones, directamente la mala educación de los clientes.

Para ellos también hay recomendaciones: sí deberían utilizar gel hidroalcohólico porque no pueden lavarse constantemente las manos. También es necesario desinfectar siempre que sea posible las líneas de caja. El uso de guantes en ellos —igual que para el consumidor— dan una falsa sensación de seguridad y si nos tocamos la cara, superficies y alimentos, estaremos haciendo lo mismo que si no los tuviéramos. El virus no dice “¡ojo! Vámonos de aquí, que son guantes”; lo siento, pero no. Si el uso de guantes va a hacer que os concienciéis de que no hay que tocarse la cara, usadlos, pero con ese objetivo y no con otro, pero cumplidlo: cuando cojáis el hábito, no os harán falta más.

Sigamos. Metemos nuestros alimentos de nuevo en nuestra bolsa y seguimos sin tocarnos la cara. Le damos las gracias —y ánimos— al personal del supermercado y vamos pitando a casa. Nunca habíamos respetado tanto la cadena de frío como ahora.

Ya estamos en casa, ¿y ahora?

Ahora nos lavamos las manos, sacamos el alimento y lo dejamos sobre una superficie limpia y desinfectada. Con agua y lejía es suficiente. Esas bolsas irán a la lavadora, 60 grados, como siempre. Ya lo hacías ¿verdad? Es importante para evitar la multiplicación de bacterias como la Listeria. Si vas a congelar alimentos, hazlo de la forma más plana posible y hazlo ahora, cuando la carga de bacterias es pequeña, no el día antes de que se estropee. Congelando en plano tenemos más sitio en el congelador y favorecemos que se congele, y descongele, antes y de forma más uniforme.

A la hora de lavar frutas y verduras: bajo un chorro de agua, como antes, si te quedas más tranquilo y quieres poner líquido desinfectante alimentario, vale, pero recuerda que debes lavarlo de nuevo después para eliminar restos. La última barrera de seguridad será el correcto cocinado, esto vale para cualquier microorganismo. En el caso de productos que no se van a cocinar, lo más importante es que nuestras manos y superficies estén limpias antes y después de manipularlo y que en ningún caso esté expuesto. Es decir, eso del pan en la encimera, la fruta en el frutero sin tapar, nanai.

La mitad de estos consejos son los habituales en materia de seguridad alimentaria y buenas prácticas de manipulación. Si esto sirve para concienciarnos de que la seguridad empieza en la industria, pero acaba en nuestra casa bajo nuestra responsabilidad, habremos ganado mucho.

Ya sabes, frente al miedo, conocimiento y #yomequedoencasa

FUENTE : EL PAIS

El sector portuario y logístico tendrá un papel fundamental en el estado de alarma por el coronavirus, que ha declarado este mediodía el Gobierno español. Las medidas extraordinarias que comportarán esta decisión se conocerán este sábado en un Consejo de Ministros extraordinario.

Serán los puertos, empresas de logísticas y de transporte las que deberán garantizar el abastecimiento de suministros y productos de primera necesidad. Hasta el momento, las medidas para hacer frente a la pandemia no están afectando al tráfico y transporte de mercancías. Aunque las circunstancias podrían cambiar rápidamente al declarar el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que “se esperan semanas duras y que podría alcanzarse la cifra de 10.000 contagiados por el coronavirus”.

Los principales puertos españoles anunciaban hoy que con motivo del Covid-19, las terminales y empresas había tomado las medidas preventivas adecuadas, siguiendo los planes de contingencia previstos con el objetivo de garantizar la actividad portuaria.

El sector portuario y logístico ha tomado rápida conciencia de la declaración del estado de alarma y de las medidas extraordinarias para luchar contra el coronavirus y evitar su propagación. Si los puertos españoles decidían suspender sus agendas y viajes comerciales, las empresas logísticas estarían tomando las mismas decisiones. Asimismo, tanto los puertos y las empresas están facilitando a sus plantillas el teletrabajo, manteniendo la atención directa imprescindible y priorizando la atención telemática y telefónica.

El Gobierno español decreta el estado de alarma

¿Qué puede implicar el estado de alarma?:

– Límites a la circulación de personas y vehículos
– Requisar instalaciones
– Intervención de industrias y explotaciones
– Límites al uso de servicios y artículos de primera necesidad

Guía del coronavirus para la logística

UNO, la Organización Empresarial de Logística y Transporte, ha publicado, junto con los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, una guía del coronavirus específica para el sector de la logística y el transporte. Se trata de un documento con recomendaciones para prevenir el coronavirus o para actuar en el caso de afectados. La guía, fundamental para un sector que implica el movimiento de sus trabajadores para el reparto y el transporte nacional e internacional, se complementa con una ilustración que resume de manera visual y gráfica las recomendaciones y con un apartado web actualizado www.unologistica.org/guia-coronavirus-logistica/ con información adicional oficial y los vídeos informativos elaborados por el Gobierno de España. El objetivo de este material es aportar calma, transparencia, armonizar las actuaciones y facilitar coordinación a empresas y trabajadores.

GUÍA DEL CORONAVIRUS PARA LA LOGÍSTICA

La repercusión del coronavirus para la economía será indudable y se esperan semanas difíciles con miles de contagiados, según los estamentos públicos. Por este motivo, es necesario seguir las medidas de los planes de emergencia para dejar atrás esta grave situación.

 

FUENTE: diarioelcanal

logistica coronavirus

El incesante goteo de nuevos casos, los confinamientos masivos, las cancelaciones de eventos multitudinarios y el pánico en las bolsas han convertido al coronavirus en la nueva amenaza fantasma de la economía global. Un desafío de resultado incierto que irrumpe en el tablero de juego del comercio internacional como un torpedo bajo la línea de flotación de la industria logística. Y aunque empresas y operadores parecen haberse adaptado sorprendentemente bien a los vaivenes de los últimos tiempos, fruto de la inestabilidad geopolítica y las guerras comerciales, el impacto de la crisis sanitaria está dejando una profunda huella en las cadenas de producción y de abastecimiento a lo largo y ancho del planeta.

“Ya se trate de guerras comerciales, grandes cierres de puertos o nuevos virus, lidiar con este tipo de situaciones se ha convertido en la nueva normalidad”

El transporte marítimo de contenedores está siendo una de sus principales víctimas. “Ya se trate de guerras comerciales, grandes cierres de puertos o nuevos virus, lidiar con este tipo de situaciones se ha convertido en la nueva normalidad. Como facilitadores del comercio global, los transportistas están expuestos a circunstancias que escapan a su control”, señala Drewry en su último informe sobre la propagación del virus y su repercusión en la cadena logística. “Hasta ahora, el impacto del Covid-19 en el transporte de contenedores ha sido bastante soportable, pero cuanto más largo y más extendido sea el brote, más daño causará”, asegura Simon Heaney, analista senior de la prestigiosa consultora con oficinas en Londres, Delhi, Singapur y Shanghai.

DESDE CHINA A EUROPA

En efecto, tras la irrupción del virus en China la epidemia se ha convertido en pandemia, y en estos momentos es Europa el principal foco de propagación. De momento, las restricciones aplicadas por los Estados, en coordinación con las instituciones comunitarias, no afectan al transporte de mercancías, por lo que no hay problemas de abastecimiento, más allá de las escenas de acopio de alimentos y productos básicos en los establecimientos comerciales. Las principales asociaciones de cargadores y transportistas garantizan el suministro normal y reiteran los llamamientos a la calma.

La industria del transporte reclama a Bruselas que no bloquee el transporte transfronterizo, tras la puesta en marcha de controles a los conductores en la frontera entre Austria e Italia. IRU exige claridad sobre la documentación que se exige a los transportistas para superar los controles fronterizos, al tiempo que las principales organizaciones del sector reclaman protocolos de actuación más precisos en el ámbito del transporte de mercancías por carretera, así como elementos individuales de protección, como mascarillas y geles desinfectantes.

Mientras tanto, en China, la situación mejora lentamente, con la pandemia bajo control de las autoridades sanitarias. Aitor Mate, consejero económico y comercial jefe de la Oficina Económica y Comercial de España en Cantón, cree que aún es pronto para hacer evaluaciones de impacto sobre la actividad económica. “Dado el retraso en las estadísticas de tráfico de mercancías, nuestra principal fuente de información son las empresas”, afirma. El impacto del coronavirus ha supuesto un periodo de inactividad mayor del habitual tras las festividades por el año nuevo chino, de entre 10 y 30 días dependiendo de los casos, con mayor repercusión en las fábricas más grandes. “Las empresas logísticas, normalmente consideradas estratégicas por las autoridades chinas, han sido las primeras en retomar su actividad a mediados de febrero en la mayoría de ciudades”, añade Mate. Las empresas transitarias acusan el golpe en mayor medida, al aumentar los tiempos de tránsito y provocando que los contenedores se amontonen en los muelles ante la falta de estibadores y conductores.

Por otro lado, las restricciones al transporte aéreo afectan negativamente a la actividad import/export, algo que está comenzando a pasar también en Europa, especialmente tras la decisión de EEUU de suprimir los vuelos comerciales con el viejo continente. “Los escasos vuelos de carga tienen unas tarifas muy elevadas y los espacios se tienen que reservar con una semana de antelación”, apunta Enric Ticó, presidente de Feteia-Oltra. Fiata, la federación internacional, ha pedido a las navieras que asuman su responsabilidad corporativa y no busquen beneficios inesperados en circunstancias tan difíciles. El director general de Cosco Shipping en España, Albert Oñate, niega que las navieras estén inflando las tarifas. “Si hay menos oferta, los precios suben, pero eso no es aprovecharse de la situación, es el mercado quien marca los precios de los servicios de transporte marítimo, y en estos momentos lo cierto es que hay más demanda que oferta disponible”, advierte Oñate.

En las grandes fábricas chinas todavía hay mucha mercancía producida antes del año nuevo lunar que aún no ha podido salir hacia sus mercados. Y con Europa, uno de sus principales destinos, en estado de máxima alerta sanitaria, con millones de personas confinadas en sus lugares de residencia, la situación se complica.

“Aunque la moda, en una situación como la actual, no es una prioridad, lo que no se esté produciendo ahora lógicamente afectará en el abastecimiento a las marcas”

En los puertos, los problemas en el lado tierra se trasladan al lado mar. La Asociación Nacional de Empresas Estibadoras (Anesco) estima en un 30% el descenso de actividad en las terminales de contenedores durante el mes de febrero, que seguro se está acrecentando en marzo. En las empresas, plan de contingencia es la expresión más utilizada estos días. “Con la población china recluida en sus casas para evitar la expansión de la epidemia, nuestro personal de oficinas en Shenzhen y Shanghai ha estado trabajando en remoto siguiendo las indicaciones del gobierno chino”, explica Ignacio Garrido, director de Logisfashion Asia, uno de los principales operadores logísticos de la industria de la moda, con 23 centros repartidos en todo el mundo. Sus operaciones en China se centran en dar servicio en producción y en origen a marcas españolas y latinoamericanas de moda y lifestyle, básicamente de control de calidad, consolidación de mercancías y otros servicios de valor agregado. “Aunque la moda, en una situación como la actual, no es una prioridad, lo que no se esté produciendo ahora lógicamente afectará en el abastecimiento a las marcas, sobre todo a las más pequeñas, que no tienen tanta flexibilidad ni alternativas para deslocalizar en otros mercados más cercanos”, apostilla Garrido.

SOLUCIONES IMAGINATIVAS PARA GARANTIZAR EL SUMINISTRO

La danesa DSV Panalpina ha optado por el ferrocarril para sortear los problemas en puertos y aeropuertos, movilizando toda su flota de trenes y aviones en un puente aéreo y ferroviario para abastecer a las empresas europeas y españolas. Según los cálculos de la compañía, la capacidad del transporte aéreo con China se ha reducido en unas 5.000 toneladas diarias, lo que supone una caída de más del 40%.

En Tiba también recurren a soluciones imaginativas. “Para ofrecer alternativas a nuestros clientes estamos implementando soluciones sobre todo vía aérea, que obviamente resultan más caras, o de transporte combinado marítimo-aéreo a través de aeropuertos próximos a China, como Corea del Sur o Hong Kong, donde la situación no es tan extrema, aprovechando las posibilidades que ofrece la carga aérea en los aeropuertos abiertos”, afirma Belén Carratalá, su directora comercial corporativa. El operador logístico valenciano espera que a partir de este mes de marzo la situación se normalice, “aunque las primeras semanas todavía notaremos los efectos de los buques que no salieron de China el mes pasado, y de las fábricas que se encuentran en áreas donde se mantiene el confinamiento de la población”, precisa Carratalá. Las autoridades chinas también confían en estabilizar el panorama este mes.

Sin embargo, en DHL no son tan optimistas. “Si bien los problemas relacionados con la producción pueden superarse en cuestión de semanas, la limitada capacidad de entrada y salida podría convertirse en el mayor obstáculo en los meses de marzo y abril para restablecer las cadenas de suministro”, apunta un informe interno de la compañía alemana. Dependiendo del momento en que el brote del coronavirus alcance su punto máximo, “las empresas pueden tardar aún varios meses en evaluar la repercusión de la crisis sanitaria en sus cuentas de resultados”. Y el fuerte impacto del coronavirus en Europa puede alterar estas previsiones de manera sensible.

Cerca del 40% de las mercancías procedentes de China lo son en tránsito hacia terceros países, por lo que la crisis no se limita solo a los flujos comerciales directos sino que genera la cancelación de escalas de buques completos, y también reduce el comercio con otros países

En España, los buques siguen llegando, pero menos. En Barcelona y València se han anulado nueve escalas, lo que además de provocar el correspondiente descenso de carga de importación, también afecta a la exportación, pues esos buques que dejan de venir tampoco salen, al tratarse de servicios bidireccionales Europa-Asia. Según datos de Puertos del Estado, hasta 8,7 millones de toneladas con origen o destino China pasaron por los puertos españoles en 2018, principalmente en los del Mediterráneo.

Esta incidencia cobra mayor fuerza en los mayores enclaves. Así, China representa para Algeciras más del 7% de sus exportaciones (según datos de 2019), mientras que las importaciones sumaron el 34% del total. Por València transitaron más de 316.000 teus con el mismo origen o destino. En el caso de Barcelona, el principal puerto exportador español, el 17% de las salidas y el 42% de las entradas fueron hacia o desde China, sin contar transbordo. En el caso de Cosco, la naviera china ha reducido sus tres escalas semanales en España (una en Barcelona y dos en València) a tres frecuencias quincenales.

Los analistas esperan al menos dos meses de descensos. Una caída del 30% en el volumen de contenedores en China (que son el 30% de todo el mundo) significa una reducción del 9% en el tráfico global

Sobre el impacto en los tráficos globales, los datos de la consultora Alphaliner muestran que una de cada dos salidas desde Asia hacia el norte de Europa han sido canceladas, y que la flota marítima mundial inactiva suma 2,04 millones de teus, más que tras la quiebra de la coreana Hanjin Shipping en 2016, que supuso la paralización de casi 1,6 millones. En 2009, la crisis financiera dejó fuera de circulación hasta 1,5 millones (aunque entonces la capacidad del sistema era de 13 millones y hoy es casi el doble). Los enclaves europeos no han informado del descenso del tráfico, pero este se hará visible este mes de marzo, cuando los buques procedentes de Asia no lleguen a sus puertos habituales. Solo en febrero, un total de 105 servicios fueron cancelados en las rutas a América del Norte, Europa y el Mediterráneo.

Por lo que respecta a los sectores más afectados, en importación destaca el textil y la moda, la automoción y la industria química, mientras que en exportación los más expuestos son el cárnico, el farmacéutico, los componentes y la maquinaria. El impacto sobre la automoción fluctúa según el fabricante. “Las plantas europeas cuentan con un número de proveedores chinos muy inferior al de las asiáticas, como las coreanas o las japonesas”, señalan fuentes de Seat en Martorell. Sin embargo, el fabricante español, que inicialmente había sorteado la crisis, se ha visto obligado a paralizar la producción a partir del próximo lunes, según ha anunciado este viernes la compañía filial del grupo Volkswagen.

 

FUENTE: El vigía

camion Empresa de Transporte de Congelados en Andalucía

La logística a temperatura controlada requiere de una ejecución perfecta, por ello, es imprescindible mantener la cadena de frío a largo de todo el proceso de fabricación y distribución hasta el punto de venta.

Trabajar la cadena de suministro de frescos, refrigerados y congelados es un reto de todos los agentes. Para ello, disponemos de las Recomendaciones AECOC para la Logística, un conjunto de buenas prácticas consensuadas con todos los agentes del sector.

Pero, ¿cuáles son los retos de la logística a temperatura controlada?

La distribución de productos a temperatura controlada moviliza grandes recursos, de ahí la importancia de la eficiencia en las operaciones. 5 son los aspectos claves a tener en cuenta:

  • Mantener y respetar las temperaturas legales y recomendadas
  • Agilizar las operaciones
    – Almacenes, transporte y punto de venta óptimos
  • Controlar la temperatura en todo el proceso
  • Formación y sensibilización de todos los integrantes de la cadena

Estas son algunas de las principales conclusiones de la

Jornada AECOC Logística a Temperatura Controlada

Un encuentro para encontrar sinergias entre todos los agentes y optimizar las operaciones a lo largo de toda la cadena de suministro.

 

FUENTE: aecoc.es

almacen Empresa de Transporte de Congelados en Andalucía

Frostpoint es una empresa que se dedica al transporte de productos a temperatura controlada garantizando la cadena de frío. Contamos con personal 100% cualificado para la manipulación de la recogida y entrega.

¿Cuál es nuestro protocolo para asegurar la calidad del servicio?

El personal utiliza los EPI adecuados a cada situación:

  • Calzado

  • Guantes

  • Chaleco reflectante

  • Chaquetón de Frio…

Al trabajar con el transporte y la distribución de productos congelados (pescados, mariscos, carnes, vegetales, etc.) Nuestro equipo dispone de formación de manipulador de alimentos y el carnet homologado de carretillas.

protocolo congelacion

A la hora de la recogía y entrega de las mercancías, el protocolo es:

Carga

  • Preenfriar el vehículo a temperatura del muelle de carga.

  • Abrir las puertas solo en la cargar y descarga

  • El conductor debe estar presente en todas las tomas de temperaturas.

  • Asegurar la carga

Transporte

  • El cargador deberá la temperatura de la consigna

  • El registrador debe verificar las temperaturas cada 15´

  • Los camiones están diseñados para mantener la temperatura, no para enfriar.

Descargar

A la hora de la descarga se debe de tomar la temperatura nada más abrir las puertas, dentro del camión, en presencia del conductor.

cadena de frio

Pronto llegará la primavera y con ella el aumento de temperatura ambiente, que llega a su máximo en el mes de julio. En Madrid, al sol, un vehículo supera fácilmente los 40ºC; con este aumento de temperaturas se agudiza el problema del mantenimiento de temperatura en el transporte y distribución de alimentos a nivel local, donde frecuentemente el número de entregas superan los 40 puntos por vehículo y día.

La Reglamentación Técnica Sanitaria de transporte de alimentos a temperatura regulada, y el Acuerdo sobre Transportes internacionales de Mercancías Perecederas y vehículos especiales utilizados en estos transportes (A.T.P.), establecen 2 tipos básicos de vehículos en función de la fuente de frío utilizada:

  • Frigoríficos: Disponen de un dispositivo de producción de frío.
  • Refrigerantes: No disponen de dispositivo de producción de frío; en su lugar presentan una fuente de frío como por ejemplo, hielo, placas eutécticas o gases licuados.

La diferencia fundamental entre ellos es que mientras en los frigoríficos se puede decir que el frío que producen es inagotable, en los refrigerantes su frío se agota con el paso del tiempo. Tal vez sea éste el motivo por el que la mayoría de los transportistas de vehículos que se deciden a realizar distribución de alimentos a nivel local, se decantan por la colocación de un equipo frigorífico antes que de uno refrigerante. Otros transportistas utilizan vehículos ISOTERMOS, los que ni siquiera tienen fuente de frío. Esto es admitido por la legislación, aunque bajo algunos condicionantes como son:

  • La duración del transporte será limitada o la temperatura ambiente próxima a la exigida para los alimentos en cuestión.
  • Siempre en el momento de la descarga la temperatura de los productos estará dentro de la exigida para ese producto en su legislación aplicable. Este último requisito hace prácticamente insostenible la utilización de los vehículos sólo isotermos en verano, salvo que a dicho vehículo se le añada una fuente de frío adicional, por ejemplo hielo en productos de la pesca, o PCM (materiales de cambio de fase, esto es, los típicos bloques de plástico autorizados para alimentación conteniendo líquido refrigerante).

Una vez descartados los vehículos isotermos¿qué es mejor?, ¿un potente equipo frigorífico reforzado FRC, que además, al menos teóricamente, puede funcionar de forma independiente al motor?, o por el contrario ¿un vehículo refrigerante, que en la actualidad prácticamente sólo se utiliza para productos ultracongelados y helados?

Si usted ha respondido que prefiere un moderno equipo frigorífico reforzado tipo C (FRC), le diré que está usted en lo cierto, siempre y cuando cumpla con varias premisas:

  • El equipo debe encenderse como regla general al menos media hora antes, con el fin de preenfriar la caja del vehiculo.
  • Y además debe dejarlo encendido hasta la última entrega de la mercancía.
  • También debe regularlo por debajo de 0ºC, ya que si la temperatura exterior fuera de 40ºC al sol, el vehículo se calentaría y el aire que entra cada vez que usted abra las puertas para descargar, será aire a esa temperatura. El hecho de regular su equipo para alcanzar temperaturas por debajo de 0ºC, le puede ocasionar algunas incidencias en la carga de mercancías perecederas, como la desecación de las piezas donde incida directamente el caudal del aire frío o también la congelación de dichas piezas, si dicho caudal es lo suficientemente frío para producirla, causando defectos de calidad en los productos. Estos defectos pueden prevenirse mediante una adecuada estiba o colocación de la mercancía en la caja del vehículo.

Tiene que tener en cuenta que si su equipo de producción de frío no funciona de forma independiente al motor, cuanto más tiempo esté parado, más frío va a perder. A modo de ejemplo, si la media de cada parada es de sólo 5 minutos, durante una mañana en la que usted haya servido a 40 clientes, habrá tenido el equipo sin funcionar un total de 3 horas y 15 minutos. En otras palabras, la experiencia nos dice que estos equipos funcionan bien siempre que el número de entregas sea escaso.

Si usted ha respondido que prefiere un vehículo refrigerante, le diré que también está en lo cierto, ya que curiosamente este vehículo o contenedor tiene la ventaja de que la fuente de frío no se apaga con el motor, y además no hay tanta transferencia de calor por convección; recuerde que las sustancias que se utilicen debe estar en concordancia con la temperatura del alimento que intentamos mantener en la caja del vehículo.

Así pues ¿vehículos refrigerantes o frigoríficos?

Influyen demasiados factores para dar una respuesta concreta. Si bien se conocen las fórmulas de la física que nos permiten saber qué cantidad de frigorías debe tener un equipo frigorífico para ser clasificado posteriormente dentro de un tipo A,B,C,D,E ó F; se desconoce el resto de elementos, como la masa inicial que se carga, la temperatura de carga del alimento, la masa de entrega media del producto por punto, números de puntos de entrega, tiempo que el equipo va a estar desconectado durante las entregas, superficie de intercambio del alimento, etc.

Pero ¿hay alguna forma de asegurar que los productos no sobrepasen las temperaturas para el transporte? Pues sí, la única forma que tenemos para garantizar la cadena de frío es usar fuentes de frío que no dependan del motor del vehículo. Aquí entran en juego los PCM, que no son nada nuevo, de hecho en la mayoría de los hogares existen estos PCM en sus neveras (esos geles de color azul que usamos para llevar los refrescos fríos al campo, eso son los PCM, que los hay de varios tamaños y temperaturas de fusión); su uso está especialmente recomendado en aquellos equipos frigoríficos que por el número de entregas o por la poca cantidad de alimentos que se transportan o gran superficie de los mismos, el equipo de frío no es suficiente. Su mayor aplicación estaría dentro de los vehículos isotermos, ya que aportarían la fuente de frío necesaria para mantener constante una temperatura adecuada.

En definitiva, la única forma de asegurar la temperatura en el transporte de productos perecederos es aportar más frío que el calor que se gana debido a las elevadas temperaturas ambientales en verano. En el caso de que su equipo no aporte las frigorías suficientes, use PCM como fuente adicional de frío.

 

Fdo: José Raul Ciruelos Serrano. Departamento de inspección central, aguas de consumo y transporte alimentario

 

Fuente: MadridSalud